¿Dio papaya el General?

Noviembre 20, 2014 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

En Colombia no se puede dar papaya. Y si a usted lo roban, entonces fue porque dio papaya. Si sufre una agresión o le disparan y no tiene deudas con la Justicia, seguramente fue por ir donde no lo llamaron y porque dio papaya. De todas las maneras posibles, aunque usted sea la víctima saldrá perdiendo cuando se lo cuente a alguien, porque la reacción inmediata será lanzarle una zancadilla verbal, para concluir al minuto que por su imprudencia, su ingenuidad o su brutalidad es culpable de lo que lo pasó.Tal cual está ocurriendo con el caso del secuestro del brigadier general Rubén Darío Alzate, la abogada Gloria Urrego y el cabo Jorge Rodríguez; secuestro que tiene en vilo las negociaciones de paz con las Farc. Aún sin saber a ciencia cierta qué fue exactamente lo que pasó, para la gran mayoría, desde el mismísimo Presidente para abajo, al alto militar del Ejército le pasó lo que le pasó porque dio papaya.No cabe duda que la información fragmentada que tenemos de un hecho tan delicado como este contribuye a aumentar la especulación. Y que quizás ni siquiera ahora cuando parece inminente la liberación sabremos claramente lo que ocurrió el pasado domingo en Las Mercedes, Chocó. Pero, ¿somos conscientes los colombianos de que al repetir y no tener nada más que decir que alguien dio papaya, al que terminamos condenando es a la víctima?Me cuesta creer que un Brigadier General con más de 30 años de experiencia haya cometido porque sí una imprudencia de tal magnitud, sin medir las consecuencias que ello traería y que evidentemente ocasionó. Sin embargo, comprendo por qué hay tanto malestar en la opinión pública, y por qué resulta absurdo que un hombre de su importancia en las Fuerzas Armadas rompiera los protocolos de seguridad en una zona roja y se le entregara como ‘papita pal loro’ a los guerrilleros del frente Iván Ríos de las Farc. Tienen toda la razón al cuestionar el proceder irregular e insólito del militar, pero no a condenarlo. Recuérdense casos como el de Íngrid Betancur o el del ex gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria, una con mejor suerte que el otro. Y en estos plagios los victimarios y verdugos fueron los miembros de las Farc, con todo y las imprudencias que se hayan cometido.Sin duda, vivimos en un país en el que hay que tomar tantas medidas de protección, como seguros hay para todo tipo de robos y calamidades. Sin duda, hay que tener algo más que malicia indígena para ir por la vida y no sufrir desde un asalto hasta delitos más complejos. Pero eso es muy distinto a tener el vicio de andar diciendo que a cuanto fulano, sutano o perencejo le pase algo, sin importar lo grave que sea, seguramente se lo merece por dar papaya.

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