De tumbo en tumbo

Marzo 17, 2016 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

Vuelve y juega. Por enésima vez en Cali aplicamos la teoría que más nos sirve para solucionar nuestros sobrediagnosticados problemas de movilidad: improvisar. Nos hemos inventado de todo: pico y placa desde las seis de la mañana, que no pasó de ser un titular de prensa; cobro de peaje a la salida de Cali, al que le pasó lo mismo; pico y placa para motos, que murió en el intento, y ahora la controvertida idea de un pico y placa de cuatro dígitos. Sorprende el anuncio del Alcalde, que en campaña expresó que acabaría con el pico y placa, porque aquí todo iba a funcionar a punta de cultura ciudadana. Y apenas con dos meses de gestión dice que estudia un pico y placa de 4 dígitos para estimular el uso del MÍO y si no, el que prefiera usar su carro, que pague por circularlo, aunque no sabemos cuánto porque, eso lo están calculando ‘los expertos’ (mmm).No sé qué le hace creer a la Alcaldía que el que se baje del carro se va a subir a un MÍO, que ni siquiera puede transportar su oferta actual. Los que deben estar muy expectantes son los UberX o los piratas menos sofisticados que tienen terminales en toda la ciudad, los mototaxistas y todas las demás informales formas de transporte local. Bien atina a preguntarse un ciudadano que si el problema es de plata o de movilidad, porque la ambigua propuesta lo único que deja claro es que seguimos inventando con el tránsito. Y es también desafortunado que nos digan que en ciudades como Londres hay cobro por congestión. No sabía que estábamos en una ciudad europea, aunque alguna vez nuestro exalcalde Guerrero insinuara en una entrevista que la nuestra parecía una y entonces el mundo se le vino encima.Resulta ilógico que nos comparemos con capitales del primer mundo, cuando tenemos un transporte de tercer mundo; cuando improvisamos como en el tercer mundo y cuando ponemos y tumbamos normas como en el tercer mundo. En menos de dos meses, con base en estudios no conocidos, esta administración subió el límite de velocidad de 60 a 80 km/h en nuestras ‘autopistas’; abolió la fotomulta móvil (mal parqueo), anunció que iba a tener policía controlando el tránsito, pero luego que ya no, y estuvo a punto de permitir el parrillero hombre.No es que pretendamos que la ciudad gire en torno al vehículo ni mucho menos. Pero que nos convenzan con argumentos y no con impulsos. A ver si con la reforma administrativa que el Concejo aprobó ayer se crea la mentada Secretaría de Movilidad y empezamos a ordenar el tránsito de una ciudad que hace muchos pero muchos años nos quedó grande.

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