Asesinos en redes sociales

Septiembre 03, 2015 - 12:00 a.m. Por: Paola Gómez

“Un asesinato planeado para redes sociales”. David Folkenflik, periodista de la National Public Radio, definió así el crimen de la periodista Alsan Parker y el camarógrafo Adam Ward, ocurrido hace una semana en Virginia, Estados Unidos, mientras transmitían en vivo. El asesino, un hombre de 41 años que trabajó en el canal local de Virginia junto a sus víctimas, difundió los videos que hizo del hecho y dijo en Twitter que era una reacción a los comentarios racistas de la periodista. Tuvieron que pasar varias horas antes que Twitter y Facebook bloquearan el contenido. Mientras tanto, el video del crimen fríamente calculado le dio la vuelta al mundo. Un día después, aquí, en Cali, la imagen de un hombre joven, delgado y de tez negra fue difundida en las redes sociales, sindicándolo de ser el autor del robo y disparo al arquero uruguayo, Alexis Viera. Era como una sentencia a muerte, agitada por una de las más dañinas formas de radicalismo: el hincha extremista. Entonces, ese joven, apodado con el alias de Barney, tuvo que ir a la Fiscalía para sustentar que él no era responsable de lo que se le acusaba. Ese fue su único salvavidas.Tengo que admitir que padezco una especie de síndrome obsesivo de repulsión a los videos violentos, de disparos y asaltos en las redes sociales. Que reprocho que los medios acudamos a ellos para generar tráfico a los sitios web. Que no concibo que construyamos ídolos de barro, justificando su éxito o su ‘viralidad’. Que me aterra ver cómo los ciudadanos creemos ser jueces de todo lo que consideramos reprochable, con la excusa siempre buena de la sanción social. Pero todo eso resulta minúsculo ante la peligrosa puerta que se abrió cuando extremistas islámicos de ISIS decidieron grabar sus decapitaciones y ejecuciones y subirlas a YouTube. O que ahora asistamos al asesinato de dos periodistas y que ese video se convierta en tendencia. O que un joven en Cali haya estado en peligro de muerte porque alguien puso a correr la bola en las redes de que era él quien le había disparado a Viera.John Lee Anderson, periodista experto en conflictos, ha dicho que la democratización de la información, a través del smarthpone y otras alternativas, ha creado una especie de neurosis y ansiedad compleja e incierta. Y este fin de semana, el analista de Endpoint Technologies Associates, Roger Kay manifestó que empresas como Facebook, Twitter o YouTube no están listas para enfrentar las nuevas locuras que trajo internet.¿Cuántos asesinatos se colarán en las redes sociales, antes que estas empresas revisen sus políticas de uso? ¿Es necesario es que los medios hagamos eco de esa locura colectiva que a veces se apodera del mundo virtual? Puede que la forma de contar lo que ocurre en el mundo haya cambiado. Pero lo que no debe cambiar son los principios con los que nos aproximamos a retratar esa realidad.

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