Mecánica política

Mecánica política

Agosto 31, 2013 - 12:00 a.m. Por: Óscar López Pulecio

La mecánica política es un asunto complejo que requiere explicación. Las elecciones del 2014 para Congreso funcionarán así: para el Senado las listas inscritas tendrán un umbral del 3% de la suma de los votos válidos y los votos en blanco. En el 2010 ese umbral fue de 2%, 226.529 votos sobre un total de 11.137.428. Si se estima una votación de 12.000.000 de votos válidos y en blanco para las elecciones de 2014, el umbral sería de 336.000. La lista que saque una cifra inferior de votos, no tiene derecho a curules. Las curules se distribuyen de acuerdo con la cifra repartidora que es el resultado de dividir los votos de cada lista, ordenados de mayor a menor, por divisores de 1 a 100, que es el número de curules por proveer. El resultado de la última división es la cifra repartidora y cada lista tendrá tantas curules como quepa la cifra repartidora en sus resultados. La cifra repartidora en el 2010 fue de 99.191 votos. Si la lista es cerrada las curules se asignan por el orden de la lista inscrita. Si tiene voto preferente, se ordenan las votaciones de la lista de mayor a menor y así se asignan las curules. Para la Cámara es más fácil porque el umbral es el cuociente electoral, resultante de dividir el total de votos por el número de curules, dividido por dos. Las curules se asignan de acuerdo con el cuociente. Como la competencia por las 100 curules del Senado (más dos de circunscripciones indígenas que tienen régimen especial) es feroz y es nacional, aunque maneja una agenda regional, no existe un solo dirigente que obtenga un número arrasante de votos. Las más altas votaciones individuales de las elecciones de 2010 fueron: Juan Lozano, de la U con 212.840 votos, Gilma Jiménez del Partido Verde con 207.799 y Jorge Robledo del Polo Democrático con 162.509. Aparte de los tres grandes partidos: la U., el Liberal y el Conservador, ninguno de los otros alcanzó el millón de votos. Como la mayoría de las listas es con voto preferente (sólo Mira presentó lista cerrada en el 2010), cada cual pelea por sus votos con su maquinaria y una ayudita del voto de opinión en las grandes ciudades.En ese contexto se debe mirar el futuro razonable de la lista del Centro Democrático encabezada por el expresidente Álvaro Uribe, que hasta donde se sabe es cerrada, busca un voto de opinión, con una agenda nacional y no tiene en ella grandes barones electorales. Podría considerarse como una lista uninominal, o como un partido de tamaño mediano, en un escenario donde los votos no han crecido mucho en los últimos ocho años y donde casi todos tienen dueño Un escenario catastrófico, como dicen los planificadores, es que no pase el umbral que es muy alto. Un escenario probable es que duplique la votación individual más alta de la elección anterior, un poco más de 400.000 votos, lo que daría cuatro senadores, con una cifra repartidora de 106.873, sobre 12.000.000 de votos. Un escenario excepcional sería que alcanzara una votación similar a un partido mediano como el Polo Democrático, el PIN, Cambio Radical o el Partido Verde, o sea del orden de 800.000 votos, lo que le daría 8 senadores. Lo demás es pensar con el deseo. El tío Baltasar dice, para rematar, que no cree que las protestas campesinas por la competencia de los TLC mejoren esos estimativos porque el expresidente Uribe fue el principal impulsador de esos tratados. Más bien, añade, le ponen en bandeja de plata una oportunidad a la izquierda, si ésta existiera como opción política fuerte y unida.

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