López y Palestina

Agosto 02, 2014 - 12:00 a.m. Por: Óscar López Pulecio

El reclamo de la presidenta del Polo, Clara López Obregón, al presidente Santos, en medio de la dura, desproporcionada, sangrienta ofensiva israelita contra la franja de Gaza, sobre la necesidad de que Colombia reconozca al Estado Palestino, estuvo adobado por su mención histórica de que Colombia no reconoció la creación de Israel por parte de la ONU en 1948, cuando el presidente de la delegación colombiana ante la Asamblea era su propio abuelo, el expresidente Alfonso López Pumarejo. Las cosas no sucedieron exactamente así, como lo recuerda un juicioso documento de Álvaro Tirado Mejía y Carlos Holguín Holguín, que vale la pena traer a cuento. La tradición diplomática colombiana ha sido la de hacer valer los derechos de la nación palestina, sin llegar a su reconocimiento, como sí lo hizo con Israel.En 1947 Colombia fue elegida por dos años miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, cuando se discutía el tema de la creación del Estado de Israel, con dos propuestas: la creación de un solo Estado federal independiente y la partición de los territorios. Ninguna de las dos reunía el consenso de los delegados. Como lo mencionan Tirado y Holguín, el delegado colombiano Alfonso López Pumarejo propuso el aplazamiento del plan de partición en dos Estados. Su posición era la de profundizar en el estudio del problema antes de que se tomara una decisión cuyas consecuencias afectarían la futura estabilidad mundial. Las palabras de López Pumarejo en la sesión del 28 de noviembre de 1947, en la Asamblea General, son un ejemplo de madurez política y sentido común, que hace honor a su prestigio. Dijo López: “…No podemos pasar por alto ni desestimar el hecho de que entre los 13 votos consignados contra la partición de Palestina están incluidos los de todos los países musulmanes. Si el problema judío es religioso y racial a la vez, nos parece que no es un buen augurio para la ejecución del plan que haya sido unánimemente repudiado por el mundo musulmán. Y repudiado no silenciosamente, sino bajo protesta vehemente. Y no por una pequeña parte de la humanidad, sino por los representantes de cuatrocientos millones de seres de un mismo credo religioso. No es extraño, así, que el plan haya tenido que atravesar el Atlántico en busca de los defensores que no ha podido encontrar en los países vecinos de Palestina, ni en el Mediterráneo oriental, ni en la Europa occidental, ni el distante Continente Asiático. Políticamente nos parece de igual significación que ni China, ni Francia, ni el Reino Unido hayan estado de acuerdo con los Estados Unidos y la Unión Soviética en este caso…”. No obstante, el 29 de noviembre de 1947, un día después de la intervención de López Pumarejo, se votó en la Asamblea General el Plan de Partición de Palestina, votación en la cual se dieron 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones, entre ellas la de Colombia. En mayo de 1948 termina el protectorado inglés sobre Palestina y se proclama el Estado de Israel, Colombia lo reconoció en febrero de 1949, y en mayo fue admitido en la ONU. De inmediato comenzó la guerra, que aún hoy no termina.Esas tempestades trajeron estos lodos. Dijo López: “No nos agrada la perspectiva de un inmenso ghetto labrado en Tierra Santa a fin de que los gentiles de la humanidad puedan descargar sus conciencias de los males infligidos a la raza judía …”. Profeta que hubiera sido.

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