La clave

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La clave de la construcción del bienestar no es sólo la...

La clave

Enero 14, 2012 - 12:00 a.m. Por: Óscar López Pulecio

La clave de la construcción del bienestar no es sólo la productividad del sector privado, ni la transparencia del sector público, sino que una y otra tengan como criterio prioritario la inclusión social. Hay un consenso sobre la parte que corresponde a la gestión empresarial: la generación de empleo productivo, estable, bien remunerado, con respeto por las personas, el contexto social y el medio ambiente; las tres últimas cosas son lo que se ha denominado responsabilidad social empresarial, que es distinto de las acciones filantrópicas, tan bienvenidas. La parte que le corresponde al sector público es el cumplimiento de los fines sociales del Estado para garantizar los derechos fundamentales de toda la población: la vida, la seguridad, la salud, la educación, los servicios públicos. Pero hay un territorio común que es el que permite que ambos trabajos tengan sentido y es la construcción de comunidad. Es una responsabilidad conjunta a la cual deben encausarse todas las energías sociales.Encontrar esa clave es un asunto crítico para Cali y el Valle del Cauca, cuya comunidad parece fracturada social, económica, política y culturalmente. Llena de brechas, divorcios y desconfianzas. El Valle del Cauca necesita reinventarse como región. Sus indicadores de desarrollo social y económico, aún siendo mejores que los del resto del país, reflejan una difícil realidad: una sociedad que debería ser más incluyente socialmente, con mayor identidad cultural, más desarrollada económicamente, más en sintonía con el mundo contemporáneo, con nuevos sectores productivos, con nuevas fuentes de generación de empleo, con mayor bienestar social. Una economía cuyas marcas son la desindustrialización y la informalidad, cuyo rescate debe ser una obligación conjunta y coordinada del Estado y los ciudadanos.El diagnóstico está dado por los investigadores sociales: la exclusión de grupos de población del bienestar que generan los sectores público y privado, es el más grave problema de una región con tantas potencialidades de desarrollo, cuya dinámica cobija a algunos y margina a muchos. Y es que el equipaje que se requiere para hacer parte del progreso no es fácil de adquirir. Se necesita protección desde la primera infancia, salud, educación, integración física y oportunidades de trabajo; quienes carecen de algunas de esas condiciones entran a las estadísticas de exclusión de la cuales es tan difícil salir. Pero la solución no es clara. ¿Cómo explicar los altos índices de desempleo de Cali y el Valle del Cauca, el tamaño de su sector informal, el marchitamiento de su sector industrial, los cinturones de miseria, y al mismo tiempo la pujanza de algunos sectores comerciales, la sofisticación de algunas áreas de la industria, la modernización urbana, los rasgos de identidad cultural de una población sin arraigo?El nuevo Alcalde de Cali ha construido su propuesta de gobierno sobre el tema de la inclusión social. Es una agenda correcta que debería extenderse a todo el Valle del Cauca y que no debería ser una agenda oficial, sino una agenda cívica de la cual se apropien todos los sectores comunitarios: empresas, gremios, organizaciones no gubernamentales, y por supuesto, los gobiernos locales. Cali ha sido una ciudad precursora en los logros y los problemas de la modernización en Colombia. Lo que suceda en Cali va a ser una guía de lo que va suceder en el resto del país, para bien o para mal. Por ello es tan importante poner en acción esa combinación, es la clave del bienestar.

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