El factor X

Mayo 03, 2014 - 12:00 a.m. Por: Óscar López Pulecio

Entre el 22 y el 28 de abril de 2010 todas las encuestas sobre intención de voto en la primera vuelta presidencial indicaban el triunfo de Antanas Mockus sobre Juan Manuel Santos. Los porcentajes entre Mockus y Santos eran respectivamente: Centro Nacional de Consultoría, 50 y 44; Gallup, 48 y 42, Ipsos-Napoleón Franco, 50 y 37. Una semana antes de las elecciones se pronosticaba un empate técnico entre ambos. Los resultados finales de esa primera vuelta fueron Santos 46,7% y Mockus 21,5%. ¿Qué les pasó a las firmas encuestadoras para que se equivocaran en 25 puntos porcentuales?En la primera vuelta del 2010 hubo 14,5 millones de votos válidos. Es decir un punto porcentual equivalió a 145.000 votos y los 25 puntos de la equivocación a 3.625.000 votos. Fue lo que podríamos denominar el factor X: la parte de ese universo electoral que no es medible por las encuestas y que es controlado por el mundo político. ¿Será que lo mismo está sucediendo ahora? Las encuestas publicadas el 26 y 27 de abril de Ipsos-NF y Datexco sobre intención de voto para la primera vuelta presidencial difieren en sus cifras pero coinciden en sus tendencias; el candidato-Presidente gana en ambas con 23% y 28,3% respectivamente y existe una pugna por el segundo lugar entre Óscar Iván Zuluaga y Enrique Peñalosa, 13% y 11% respectivamente en la de Ipsos-NF y 16% y 15,7% en la de Datexco. Si suponemos que la votación total es sensiblemente igual a la de hace cuatro años y usamos el escenario más favorable de Datexco, los 16 puntos de Zuluaga y Peñalosa equivaldrían a 2.320.000 votos, cifras que son consistentes con los dos millones de votos que tanto el Uribe Centro Democrático como Enrique Peñalosa obtuvieron en la elección parlamentaria de marzo. Podría decirse que dado que se trata de dos fenómenos de opinión muy independientes de las maquinarias políticas, las encuestas reflejan claramente esa intención de voto. De otro lado, el 28,3% del candidato-presidente equivaldrían a 4.035.000 votos que es la intención de la opinión y probablemente sólo eso, porque la encuesta de Ipsos-NF se realizó entre 1.208 personas en 37 municipios y la de Datexco entre 1.974 personas de 31 municipios, de todos los tamaños y regiones, diferenciando estrato socioeconómico, sexo y rangos de edad. Eso representa menos de cien personas en ciudades grandes y menos de 50 en las pequeñas, lo cual está bien en términos estadísticos pero difícilmente refleja el poder de las maquinarias políticas que es preciso, enorme y localizado. En las elecciones parlamentarias de marzo la coalición de gobierno: la U, Partido Liberal y Cambio Radical obtuvieron 4.974.000 votos, si a eso se le añade al menos un millón de votos del Partido Conservador (que obtuvo 1.944.000), serían casi seis millones de votos de las maquinarias políticas que apoyan al gobierno y que serían el Factor X de esta elección. Esos seis millones no se pueden sumar aritméticamente a los cuatro millones de las encuestas que apoyan a Santos, pues muchos serán los mismos. Pero si recordamos que con el mismo apoyo sacó 9 millones de votos en la segunda vuelta de 2010, de pronto esas cuentas no son tan absurdas. El tío Baltasar dice que por primera vez, un candidato monopoliza el apoyo del mundo político, lo cual crea una incertidumbre muy grande sobre las encuestas y añade, que si es así, quizás salga sobrando la segunda vuelta.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad