50 sombras de gris

Agosto 22, 2015 - 12:00 a.m. Por: Óscar López Pulecio

La clasificación de las universidades en Colombia hecha por el Ministerio de Educación, Mide, estuvo enmarcada en seis variables: docentes, egresados, internacionalización, desempeño, investigación y atracción. Las universidades se clasificaron en cuatro grupos según sus fortalezas: doctoral, maestría, pregrado y especialización en un área. La universidad mejor calificada fue la de Los Andes. Tres universidades públicas clasificaron en los diez primeros lugares: la Nacional de segunda, la de Antioquia de sexta, la Industrial de Santander, de décima. La mejor calificada del Valle del Cauca fue la Icesi, de novena. La Universidad el Valle quedó de trece, el número de la mala suerte. Se pueden hacer reparos a los indicadores, que siempre dejan algo por fuera o sobrestiman alguna variable. Pero el hecho escueto es que todas las grandes universidades públicas, que tienen las mismas fortalezas y los mismos problemas, fueron evaluadas con la misma medida, y la Universidad del Valle quedó siete puestos por debajo de la Universidad de Antioquia, su universidad espejo. Lo que se adivina allí es el desplazamiento en la región de la educación pública por la privada en calidad, pero también en cantidad. Según el Ministerio de Educación, en 2014 había en Cali 39.141 estudiantes de educación superior en entidades oficiales y 65.209 en entidades privadas. El informe estadístico de Univalle indica que en el primer semestre de 2011 había matriculados en la Universidad 30.105 estudiantes, número que se había reducido según ese mismo informe a 27.311 para el primer semestre de 2015. O sea, 2794 estudiantes menos en los últimos cuatro años. La casi totalidad de la disminución en pregrado. En el cuatrienio, en los dos semestres que se comparan, se graduaron sólo 9 estudiantes más: de 930 a 939.Univalle es la principal universidad pública del occidente colombiano, el principal patrimonio cultural de la región y la institución más querida por la gente. Tuvo durante buena parte de sus 70 años de existencia el monopolio de la educación superior en el Valle del Cauca. Quizás por ello olvidó la necesidad de compararse con sus pares y con las muchas universidades que han surgido en su entorno. Claramente tiene que competir ahora por los mejores estudiantes. De los 938 becados del Valle del Cauca del programa Ser Pilo Paga sólo 116 escogieron a Univalle. Habría que analizar sin prevenciones en qué medida la inercia académica se ha apoderado de la universidad y la conveniencia de que haya un gran debate público, interno y externo, sobre los principales criterios de su manejo.Parece imperativo que haya un proceso de nivelación de los nuevos estudiantes, que existió en el pasado con el año básico, que permita a los jóvenes adaptarse al medio, nivelar sus conocimientos y escoger con mejor criterio su profesión. Ello llevaría a una disminución de los elevados índices de deserción, pero implica un trabajo conjunto entre las facultades. Debe existir un currículo mucho más flexible que permita la interdisciplinariedad y un sistema de posgrados que la fortalezca; un sistema de regionalización pertinente que no reproduzca la oferta blanda de Cali. Y una Rectoría que lidere ese proceso, más involucrada en los asuntos de su entorno, más comprometida con la defensa de lo público, más intelectual y académica que administrativa, que no dure tanto. Menos teñida de tantas sombras de gris.

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