Crecimiento y empleo

Junio 18, 2010 - 12:00 a.m. Por: Ode Farouk Kattan

Cifras recientes nos muestran cómo el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia ha crecido en el primer semestre del año, pero también que la tasa de desempleo y la de subempleo también han crecido, en un contradictorio cuadro de “estado de cosas” económico-social.Si bien los analistas “fríos”, a quienes las cifras y los academismos les impiden ver al ser humano, consideran natural que luego de un receso económico (el cual negaron a voces hasta que la verdad los atropelló) el empleo se recupere lentamente, a la sociedad esto no le puede parecer natural pues los desempleados y subempleados le introducen a su devenir un alto grado de inestabilidad emocional y a su industria y comercio una gran frustración que en círculo vicioso puede afectar la recuperación. Esto se está viendo en Estados Unidos y Europa y la misteriosa Asia.Así, ya es reconocido que el PIB no se puede calcular solamente mediante la suma del valor de los bienes y servicios que una sociedad produzca, y hay por fuerza que desenglobarlo por sectores (industria, comercio, servicios, etc.) y por fuentes (rentas de capital, de trabajo, también etc.) pues una cosa es, dentro del cálculo del PIB la simple extracción de recursos naturales y otra el valor agregado que se vaya sumando a medida que los productos naturales se vayan convirtiendo en productos semi elaborados y elaborados a través de un valor agregado que le introduce al PIB el empleo de las capacidades de la población para trabajar con su esfuerzo físico ó con su capacitación técnica, para ir aumentándoles el valor de venta en el mercado propio y en el extranjero. También parte importante del PIB es qué uso se le está dando al dinero pues hay una gran diferencia entre el uso del capital para financiar la producción ó para especulación ó para endeudamiento fiscal.Si bien Colombia ha hecho avances considerables en su industrialización, la verdad es que los productos naturales ó semielaborados siguen siendo los grandes motores de las cifras de exportación, dejando de utilizar el componente “trabajo”. Y como ya no podemos “exportar gente”, que no otro término puede utilizarse para describir la diáspora de cinco millones de colombianos que tuvieron que ir a buscar trabajo ú oportunidades al exterior, pues ésa gente se queda aquí engrosando las cifras del desempleo y del subempleo, Y su ocio parcial o total se pierde de participar en el pib y mas bien le resta al pib parte de su beneficio porque los subempleados y los desempleados terminan convirtiendose en una carga social y fiscal.Como nos hemos acostumbrado a dar “informes” económicos y sociales por compartimientos estancos, y no hemos logrado reunir en una sola fotografía los indicadores y en un solo conjunto de gráficas su desenvolvimiento, estamos engañando a la opinión pública y de hecho impidiendo que se forme y conforme pues ella es el resultado de que todos opinen, cada cual según su sentir y disentir, y que lo hagan con todos los elementos de juicio a la vista.Un ejemplo clásico es el de los informes bursátiles, que cuando suben causan euforia y cuando bajan causan depresión anímica y pánico en titulares que se asemejan a locución de partidos de fútbol y contagian por efecto reflejo a millones de personas que nunca han tenido ni tendrán una acción de empresas que juegan en la Bolsa, y que tampoco saben interpretar, si es que alguien en realidad lo sabe, qué significan los vaivenes de los índices.Nunca como en los tiempos que se viven se ha hecho tan necesario que la información económico social sea comprensible, integral y veraz, pues solamente mediante un conocimiento bien ilustrado de la situación, sus orígenes y horizontes, es que la sociedad puede respaldar a su liderazgo en las decisiones serias que tome, y que éste pueda tomarlas.

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