Alcaldes y trabajo

Septiembre 02, 2013 - 12:00 a.m. Por: Ode Farouk Kattan

El gobierno no le asigna a los alcaldes funciones para generar empresa. Funciones que por medio de sus ministerios e institutos descentralizados maneja políticas públicas vinculadas con la generación y desarrollo de empresa, dentro de marcos de leyes emitidas por el Congreso de la República. Los alcaldes están sometidos a las decisiones que se tomen en la política de desarrollo que trace Planeación Nacional, y al aprovechamiento que el sector privado haga de las oportunidades de inversión o financiación, según el desarrollo empresarial de la jurisdicción. Esta realidad hace crisis ante el hecho de que la concentración poblacional en las ciudades le reclaman a los alcaldes que no tiene, pero ansía un trabajo para sostenerse y mejorar su nivel de vida, soluciones al desempleo que, de no producirse, hacen que reciba la insatisfacción y presión de sus consecuencias como la rebelión y el tránsito a conductas conflictivas y criminales, reflejado en las encuestas que revelan como la falta de trabajo produce inseguridad (léase criminalidad), contra las cuales no parece haber otra respuesta que el aumento del “pie de fuerza”.Si bien los municipios tienen el llamado impuesto de industria y comercio, que tiene su razón de ser en la posibilidad de arbitrar recursos propios para financiar su ejercicio como fuentes de ‘modos de vida’, estos recursos, una vez cobrados, con la disminución del capital de trabajo de los contribuyentes, simplemente engrosan el gasto público y se pierden en el gran tonel de las Danaides de la mitología griega que no tenía fondo y todo lo que se les echara se perdía sin beneficio.Si se utilizara para crear un fondo de inversión municipal para la promoción de empresas de valor agregado, podría ser un catalizador de crecimiento.También los alcaldes pecan por falta de imaginación en el uso de sus sistemas educativos al no orientarlos hacia el bachillerato técnico, propósito nacional de tiempo atrás, siguiendo el ejemplo de países más avanzados en los que el emprendimiento y la innovación tienen contacto directo con los jóvenes en las diferentes áreas de trabajo que marcan el paso del desarrollo, sacando a flote vocaciones que pueden traducirse en comercios, industrias o servicios que se apoyen mutuamente.Las ciudades tienen amargas experiencias con la dependencia de los favores, a veces simples promeserismos del gobierno nacional como fuente de su desarrollo empresarial y del empleo. “Entre tanto pobre se pierde la limosna”. Tampoco hay tantas grandes empresas que le hagan el milagro a una región. La población es un potencial que puede realizarse en trabajo, como lo dice la definición técnica de potencia, o estallar en conflicto, dependiendo de la gerencia administrativa de alcaldes y Concejos. Los alcaldes tienen que salir del discurso fiscal y entrar en la administración integral.

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