¿Es Hollande el nuevo Bush?

Noviembre 28, 2015 - 12:00 a.m. Por: Muni Jensen

¿En qué se parece un socialista francés a un republicano de Texas? En teoría, tienen poco en común. La Francia de izquierda, cuyo partido se fundó en 1969, promueve el estado de bienestar y la protección a los trabajadores, mientras los republicanos en Estados Unidos le rezan a la biblia del libre mercado y de los impuestos bajos. En la práctica, sin embargo, el presidente Francois Hollande, tras los ataques terroristas en París en los que murieron 130 personas, se ha convertido en el símbolo de la lucha militar de Occidente contra el Estado Islámico. Se dice incluso que ese trágico viernes 13 de noviembre en París se convirtió para los franceses en lo que fue el ataque a las torres gemelas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos: una declaración de guerra. Circulan en estos días por las redes sociales dos fotos muy parecidas: en la primera, el entonces presidente Bush leía un libro infantil a estudiantes de colegio en la Florida cuando fue informado de los aviones estrellados en Nueva York. En la segunda imagen, Hollande, mientras asistía en el Stade de France a un partido de fútbol entre Francia y Alemania, se entera por boca de su asesor de las explosiones.Al igual que Bush, Hollande pronunció pocas horas después de los ataques un enérgico discurso en el cual prometió derrotar al enemigo y llamó a sus aliados a la unidad y a la acción. Tuvo eco mundial. “Todos somos franceses”, aseguró enseguida Barack Obama, y desde Putin hasta Angela Merkel, y los iraníes y Arabia Saudí, manifestaron sus condolencias. Si en el 2001, ‘God Bless America’ se cantaba en las iglesias y estadios del mundo, en este noviembre las páginas de Facebook se tiñeron del tricolor francés.Hollande, en un intento doble de crear una coalición internacional contra el Estado Islámico y repuntar en las encuestas, se volvió la cara de la guerra contra los extremistas musulmanes. Estados Unidos bajo el pragmático mando de Barack Obama se niega a liderar este esfuerzo. El mundo al revés. En el 2001, el entonces presidente francés Jacques Chirac también mostró dudas sobre la intervención militar en Irak, y generó en Estados Unidos una ola antifrancesa muy recordada por el rechazo simbólico a las papas “a la francesa”.Pero hace 14 años, tras los atentados contra las torres gemelas, George Bush se trepó en las encuestas y recibió apoyo de todas las esquinas políticas tras la caída de las torres. En cambio Hollande, conocido más por sus líos de faldas que por su capacidad de gobernar, no corre con la misma suerte. Su popularidad, que a principios del 2015 era del 13%, repuntó solo fugazmente en las últimas semanas. A pesar del duelo mundial, en Francia lo condenan desde todos los flancos: la ultraderecha por recibir inmigrantes y su propio partido de izquierda lo culpa por atacar a Siria. Para Hollande, el futuro es gris: con una economía cojeando, dos ataques terroristas en un año, y una vergonzosa derrota de su partido en las elecciones regionales de marzo, pocos dudan que perderá con facilidad en las presidenciales del 2017.Ahora mismo, los tambores de guerra del Elíseo se oyen con preocupación en la Casa Blanca y en las capitales de occidente. Después de 14 años y tras miles de millones de dólares en gasto militar y centenares de soldados abatidos, hay fatiga y escepticismo. Pocos quieren embarcarse en esta guerra contra el terrorismo que todos recuerdan cómo empezó y nadie sabe cómo va a terminar.

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