SOS agua

Marzo 23, 2013 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

En los años 90 con mis amigos Alex Ospina, Eduardo Velasco y Elisa Álvarez, nos pusimos en la tarea de crear un centro de rehabilitación de aves rapaces. En el lote de una casa de Pance adecuamos las instalaciones para recibir todo tipo de estas aves maltratadas que llegaban procedentes de incautaciones que hacía la CVC o que la gente llevaba al zoológico porque no sabían que hacer con ellas. Llegaban en muy malas condiciones como todos los animales silvestres que tienen contacto con los humanos. Allí las recibíamos y empezábamos el procedimiento de rehabilitación hasta poder liberarlas en su hábitat natural. Cernícalos, halcones, gavilanes, búhos y águilas pasaron por allí. Durante unos años tuvimos ese proyecto pero debido a su alto costo lastimosamente tuvimos que soltarla.De esos años me quedó mi fascinación por observar estos animales y por donde voy siempre estoy mirando hacia el cielo en busca de ellos. Pero tengo una especial fascinación (perdón la redundancia) por el águila pescadora. En ocasiones me he pasado mucho tiempo mirándolas en sus faenas de pesca. Mucha paciencia deben tener paradas en los topes de los árboles a los lados lagos y océanos, esperando ubicar su presa. Ver la destreza que tienen para volar y tomar altura suficiente para luego descender rápidamente y desde el aire con sus garras tomar su presa, es algo alucinante. ¡Amo esas aves!Recuerdo una triste anécdota sobre un águila pescadora que rehabilitamos en nuestro centro. Nos tomó casi el año completo tenerla lista para su retorno a la libertad. Cuando las liberábamos las argollábamos para su identificación; ellas son migratorias. A los pocos días nos llamaron para contarnos que la habían encontrado muerta de un disparo que vigilantes de los lagos de Comfandi le había dado porque el animalito estaba pescando en él. Fue triste, duro pocas horas nuevamente en libertad. Alex sigue su tarea ahora en Pereira y si lo conocieran se darían cuenta por qué su amor por los pájaros, él a su vez es uno de ellos.Titulé esta columna así porque las fuentes de agua donde estas águilas pescan cada vez se están contaminando más y cada día que pasa estamos poniendo en riesgo todo el frágil ecosistema. También quiero referirme aquí al bello proyecto lúdico que unos buenos amigos crearon que se llama SOS Agua, donde se nos enseña lo importante de hacer conciencia sobre el cuidado de este liquido.Vale la pena ir y verlo en los parqueaderos de Unicentro. Una producción hecha en Cali con talento del gran Rafa Lago y sus socios. Por medio de efectos especiales, animales mecánicos con movimientos increíbles y proyecciones nos meten en la vida de las selvas donde nace este recurso vital, el Agua.

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