Sergio y Ángela

Diciembre 13, 2016 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Sergio es un carpintero oriundo de Buenaventura que vive en Cali hace muchísimos años. Un día cualquiera le ofrecen un trabajo de carpintería en su Puerto, trabajo que acepta con agrado porque significaba poner pan en la mesa de su casa para su familia.Llega al sitio pactado, hace su trabajo y después descubre que los que lo contrataron eran paramilitares, que una vez terminada su mano de obra él y sus compañeros iban a ser asesinados primero para silenciarlos y segundo para no pagarles. Alguien les advierte de las intenciones de sus contratantes y huyen del lugar por en medio de la manigua, siendo tan de malas don Sergio que en el camino mete la pierna en un puente podrido y se raspa durísimo, pero prosigue su huida hasta salvar su vida. Llega al hospital en Cali y descubre que su pierna estaba engangrenada y tiene que ser amputada. Él ahora camina perfecto y hasta se mete al río Pance.Ángela de Cali, nació sin una pierna y con la otra con deformaciones. Creció con sus impedimentos y muy rápidamente entendió que la vida era para vivirla sin quejarse. Sus médicos le vaticinaron que ella no podría caminar y que por la condición de su cadera y sus huesos debería quedarse postrada en una cama solo moviéndose en una silla de ruedas. Pero ella no comió cuento y con una actitud valiente se puso las pilas y ahora camina por todos lados, hasta ha subido al Topacio en los Farallones por sus propios medios.Como esta historias hay cientos de miles que sino fuera por gente como el Fondo Kminemos formado por caleños con buen corazón no podrían haber terminado felizmente. El fondo consigue recursos para proveer de prótesis a estas personas, que de esa manera recuperan su movilidad y su autonomía.Fui llamado para hacer unos retratos de algunas de las cientos de personas que ellos han ayudado y quedé ‘tocado’. De los que he fotografiado hasta ahora, entre ellos una mujer de nombre Elicencia que perdió el total de su pierna en un accidente de moto, me aterra su positivismo y como no se quejan de su situación, al contrario tienen mejor actitud que muchos que no tenemos porque quejarnos. Historia de berraquera que inspiran a valorar más la vida que se nos ha dado. ¡Gracias, Kminemos!P.D. Estuve en la Macrorrueda de la Reconciliación en el Centro de Eventos del Pacifico, qué machera ver en un mismo sitio tanta gente trabajando por pacificar este país: víctimas del conflicto, desplazados y personas que la guerra les quitó toda oportunidad de un lado, y del otro, fundaciones nacionales y de todas partes del mundo tratando de ayudar, así es que se hace la paz, ¡Gracias, Reconciliación Colombia!

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