Renovable

Junio 12, 2017 - 11:45 p.m. Por: Miky Calero

Con todo el debido respeto y cariño que le tengo al señor Francisco ‘Kiko’ Lloreda, actual presidente de la Asociación Colombiana de Petróleos, hay muchos puntos vitales en los que no estoy de acuerdo con él. Entiendo que como Director de la Asociación tiene que defender los intereses y el negocio de los señores del petróleo. Lo escuché en estos días por Bluradio exponiendo la postura de esta entidad con respecto a la consulta popular para no permitir la explotación en su territorio, y que ganaron por mayoría los habitantes de Cumaral en el Meta. La posición de los cumaraleños es entendible y compartida. En el negocio del petróleo pasa algo muy similar a lo de el Puerto de Buenaventura, la riqueza es para unos pocos que seguramente viven en el exterior y muy, pero muy poco, para los habitantes de las áreas explotadas. El sistema está mal diseñado y mientras las decisiones de las políticas públicas se tomen desde los cómodos escritorios de la Capital, la situación tenderá a empeorar. Es cuestión sólo de mirar lo que pasa alrededor de Colombia, cada día mayor caos.

Pero más que criticar a la Asociación y a su director, lo que pretendo hacer con esta reflexión es que le demos un vistazo; por qué en lugar decir que nos vamos a quedar “sin reservas energéticas” porque no hay petróleo sino hasta el 2022 o el 2025, (qué sé yo), no nos enfocamos en políticas y acciones claras para mirar hacia el futuro que está en la energía renovable, que es limpia y proviene del sol y el viento. Allí es donde tenemos que poner toda nuestra atención y esfuerzo, seguramente en 50 años, (qué sé yo) ya no dependeremos del petróleo, si es que llegamos a sobrevivir como especie. Mientras sigamos apostándole a la destrucción que trae la minería y la extracción de crudo, seguiremos retrocediendo y estaremos acabando con recursos vitales para el equilibrio del Planeta.

En vez de destruir los Recursos Naturales deberíamos copiar medidas como las implementadas en Costa Rica que le apuesta cada vez más al turismo ecológico. Nosotros que somos un país privilegiado por tantas bondades de la madre naturaleza, deberíamos ser el destino perfecto para que entren millones de dólares y euros que traerían esos turistas. El ejemplo de lo que está sucediendo con los pájaros y como traen miles de personas a verlos, debería ser duplicado en otros campos del turismo.

PD. Por favor, no más violencia. Los bárbaros segaron la vida de mi querido sobrino Giovanni, y de mi amigo de ‘Morrodemico’ Chocó, el gran Javier. Tengo el alma arrugada. Qué falta de tolerancia, qué polaridad. La soberbia nos esta llevando por muy mal camino. Señores aspirantes a las próximas elecciones, pensemos en un país amplio donde quepamos todos y donde reine el respeto por la vida.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad