¡Qué oso!

Julio 26, 2016 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Tengo un buen amigo funcionario de la CVC que en estos días me comentó sobre la aparición de un oso de anteojos que ha hecho presencia por los lados de Dagua y tiene intranquilos a los campesinos de la región. Temen que el oso ataque a sus animales domésticos como el ganado. ¿Qué hacer? ¿Matar el Oso? ¿Qué es más importante, el sustento de los campesinos o el equilibrio del ecosistema? Es la pregunta que se hace mi amigo y que como funcionario de la autoridad ambiental tiene que proteger la vida silvestre. No es fácil. ¿Cómo hacer que ambos, tanto el oso como el campesino, salgan bien librados?Nuestras selvas tropicales, que todavía quedan, son albergue de muchas especies salvajes, un ecosistema que es frágil y lucha por conservar su equilibrio. Osos, jaguares, micos y muchos más, están presentes pero cada vez pierden más hectáreas porque la frontera agrícola y los cultivos ilícitos muerden más y más terreno. El modelo del sistema económico capitalista tampoco ayuda ya que para producir más hay que echarle la mano a más recursos naturales que son la materia prima de las grandes fábricas, más madera, más minerales y más agua, por lo cual menos selvas, menos hábitat para la fauna.Hay un proyecto llamado Banco 2 que está intentando implementar la CVC. Tiene como meta lograr que tanto animales como campesinos puedan convivir en paz.La idea es que nosotros los de las urbes, los que nos beneficiamos del agua y los alimentos que se producen en las montañas, participemos en la solución. Si un campesino recibe el equivalente a lo que va a sacar vendiendo su vaquita y se dedica a cuidar el bosque se puede conseguir el balance. A través de campañas de concientización y plata, estos campesinos se convierten en guardabosques naturales.¿Cómo hacer que los empresarios o nosotros los ciudadanos del común apoyemos estas iniciativas? Tenemos que ser conscientes de que todos debemos pagar por la conservación de la vida. O lo hacemos o no tendremos vida para ofrecerle a nuestros hijos, sino lo hacemos, no habrán osos, no habrá campesinos, no habrá lechugas y no habrá agua.Por lo tanto no ‘hagamos el oso’ ante el universo, ante Dios, ante los ángeles, ante los otros habitantes del sistema, especialmente ante las otras especies, que no nos vean como unos salvajes depredadores.P.D. Bien por la biblioteca Departamental y su directora. Qué buen espacio tenemos en el departamento. Varios periodistas fuimos invitados a un tour por las instalaciones y quedamos gratamente sorprendidos por todo lo que pasa en la Manzana del Saber. Gracias señora Gobernadora por mandar el presupuesto a tiempo.

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