Prioridades invertidas

Enero 23, 2016 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Desafortunadamente llegamos a un momento de la historia humana en el que nos metimos en un espiral donde la inmediatez es lo más importante. El hombre moderno con su tecnología y su afán de protagonismo ha entrado en la necesidad de mostrar resultados, YA. Los políticos no piensan en los que vienen adelante, sino qué van a mostrar en sus cuatro años de gobierno. Muchas de las embarradas ambientales que nosotros hemos hecho requieren de siglos para deshacerlas, si es que hay voluntad, que es lo fundamental. Cómo es posible que los gobiernos Nacional, Departamental y Municipal no estén coordinados priorizando todo lo que tenga que ver con el rescate de los páramos, de los ríos, de los humedales, todo lo que tenga que ver con la reforestación, con las prácticas agrícolas sostenibles, con la educación ambiental y producir nuevas generaciones más conscientes. Hablamos de movilidad, de seguridad, de nuevas escuelas, de nuevos proyectos industriales, todo eso está bien pero, ¿qué pasa con lo más importante, el clima, el agua, el suelo? ¿Cómo podés ofrecer empleo cuando no podés ofrecer agua? ¿Qué va a pasar con la vida de nuestros hijos y nietos, qué les vamos a dejar?Cada día que pasa hay menos agua, más calor y nosotros permitimos atropellos como los que estamos viendo con la laguna de Sonso, el humedal más importante del Valle que regula la temperatura y parte de las fuentes de agua. ¿Dónde están la CVC, o los industriales de la caña censurando eso y no permitiendo que suceda? ¿Cuánta responsabilidad tienen ellos? Recuerdo cuando era niño ir a Bogotá en avión y pasar por encima de Sonso, era gigantesca y pasaban varios minutos sobrevolando ese maravilloso espejo de agua. (En la década del 50 existían 15.286 hectáreas de humedales lénticos en el departamento del Valle del Cauca, a finales de los años sesenta, el 88% de ellos había desaparecido, principalmente por la adecuación del espacio para la expansión de los monocultivos de la caña de azúcar).Muchos lectores pensarán lo cansón que soy al escribir siempre sobre lo mismo, ¿será que debería escribir sobre farándula, gastronomía, que se yo?, pero no puedo, me preocupa tanto el tema medio ambiental. Intento paralelamente cambiar muchos de mis hábitos para ser consecuente con el discurso. Vivo actualmente en la montaña en treinta metros cuadrados, tengo energía solar, agua de nacimiento, un pozo séptico bien construido, llevo mis bolsas al mercado e intento reducir mi huella de carbono, todavía me falta muchísimo por hacer. PD. Para Diego Martínez y Maurice Armitage: el problema del agua no se resuelve construyendo más reservorios, hay que cuidar las fuentes.

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