Podarcis muralis

Agosto 23, 2016 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

O como comúnmente la conocemos, la lagartija. Para muchos un animal indeseable, para otros la hermana menor de los lagartos que abundan, los buenos en los ríos y muchos malos en el Congreso de la República. Para mí un bello animal que cumple una tarea importantísima en el balance del ecosistema, las amas de casa no saben lo valiosas que son a la hora de controlar plagas de cucarachas y otros insectos no gratos.Traigo a colación a este animalito por lo que escribí en mi última columna sobre un televisor marca Panasonic que hizo cortocircuito en la noche, causándome un gran susto. Pues resulta que finalmente los señores Panasonic (o sus representantes en Cali) me dieron el veredicto de lo que había pasado, por lo cual yo no era merecedor de la garantía, siendo que no tenía más de tres meses de comprado. Una lagartija, sí señores, una lagartija fue la culpable. Seguramente ni se dio cuenta cuando quedó achicharrada dentro del aparato. La duda que todavía tengo es si la señora lagartija era japonesa, coreana, costeña o caleña. Porque pudo haber viajado en barco desde el otro continente o en avión desde Bogotá, ya que el televisor fue comprado en Alkosto. O entró en Cali en el almacén o en mi casa.La persona que me llamó del taller donde dan el diagnóstico me dijo que el fabricante no tenía la culpa, yo le dije que yo tampoco pero le expresé que los señores japoneses que son unos duros en el diseño, por qué no prevén que eso pueda ocurrir, qué sé yo, una rejilla o alguna solución para proteger al consumidor, que asumiéramos la reparación miti y miti. La respuesta fue un contundente No. Antes todos los aparatos eléctricos traían fusible, hoy en día ya no, ¿obedecerá a el mercado insaciable de vender y vender, y desechar y desechar?Gracias al cielo yo pude comprar otro televisor obviamente no Panasonic, ni lo compré en Alkosto porque no acepté la cotización de trescientos mil pesos que me dijeron costaba el arreglo. Voy a dar la pelea. Pero me pregunto, ¿qué pasa con aquel consumidor que con los ahorros de su vida va y compra el televisor de sus sueños y le pasa eso? Perdió él, porque el señor Panasonic ni los señores dueños del almacén pierden. Solo pierden los de abajo, el pueblo, y todavía nos preguntamos por qué estamos como estamos y por qué se dieron fenómenos como las guerrillas. Espero comentarios de mis lectores, si debo seguir dando la pelea. Recuerden que David derrotó a Goliat.P.D. Autoridades de Policía por favor más protección para los usuarios de la carretera al mar. Y los constructores de la vía, que no haya trancones de más de siete horas.

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