Pance privado

Pance privado

Enero 22, 2018 - 11:45 p.m. Por: Miky Calero

Son muchas las veces que he escrito sobre mi amado río Pance, hasta poesías me ha sacado. Me devolví a vivir a Cali porque me era muy difícil vivir lejos de él.

Crecí en sus riveras que de muchachos eran nuestro refugio y donde aprendimos el amor por el agua y lo natural. Cuando subíamos lo hacíamos a pie desde la curva de la tienda del Bofe que era una carretera destapada que pocos buses subían. Sigo y seguiré hasta siempre disfrutando de sus aguas cristalinas y sus alrededores. Pance eterno. ¡Te amo gran río!

Para el porcentaje más alto de la población caleña es el único espacio de recreación y vacaciones pues la mayoría nunca podrá salir a conocer el mar. El río es lo más parecido a lo que, para los que tenemos el privilegio de volar, es el océano, el Caribe y el Pacífico.

Los fines de semana después de laborar como vigilantes, meseros, como operarios de máquinas, choferes, etc. en la industria valluna, pueden salir con sus familias a un día de esparcimiento y sancocho en sus riveras. ¡Fantástico!

Ahora resulta que por la pésima visión planeadora de nuestros dirigentes, el río se está privatizando y convirtiendo en sitio para grandes condominios y casas que sus constructores venden con el aliciente de estar en el verde, en lo natural, solo para unos pocos privilegiados… ¿Y el pueblo qué? Qué tristeza que con los recursos de nuestros impuestos se esté dotando la infraestructura para que estos grandes constructores puedan vender sus lujosos proyectos, ¿y el pueblo qué?

Sigo sin entender cómo se continúa construyendo más y más cuando el caos vehicular del sur de Cali no tiene una solución viable, ¿qué pasa con el consejo de nuestra ciudad? ¿Qué pasa con las autoridades municipales? ¿Vamos a convertir a la Sultana en otro Bogotá o México D.F.? Cuando me dicen que tengo que ir al Sur, lo pienso dos veces, qué pereza meterse en esos trancones. Cali todavía sigue siendo una capital donde la movilidad es aceptable, pero al paso que vamos y por decisiones arbitrarias, podemos acabar muy mal.

La ampliación de la carretera a Pance era innecesaria, o por lo menos no para más carros, insisto, debería buscarse mejorar el trasporte masivo y hacer más ciclorrutas y senderos peatonales como en los países que ya entendieron que esa es la solución.

La administración debería seguir comprando más y más predios de ese sector, especialmente al lado de la rivera, para la conservación de lo que es el refugio natural más importante de nuestra ciudad. Más verde y menos infraestructura cementuda y fría.

P.D. sigue creciendo el descontento por los políticos corruptos tradicionales, es hora de un cambio, es nuestra responsabilidad como ciudadanos votar en conciencia. ¡Sí se puede!

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