No se negocia

Julio 02, 2011 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

El lado de la cama, el control de la televisión, qué comer, en fin, son muchas las cosas que en una relación se pueden negociar; para que ésta funcione de mil maravillas es necesario tener mucha flexibilidad. Hay muchas otras cosas que no son negociables, como la libertad y la independencia que vienen con nosotros en el momento que nacemos y son un derecho de cada individuo sobre la faz de la Tierra. Entiéndase bien libertad, no libertinaje que es otra cosa. Las relaciones posesivas y manipuladoras son una verdadera tortura. Tratar de controlar los movimientos del otro y querer que piense como uno es verdaderamente ofensivo y sumamente dañino; se puede volver un infierno aquí mismo sin necesidad de ir a “la otra vida”. Mantener una relación sin respeto ni admiración por el otro no tiene sentido. La dependencia afectiva carcome y nos enferma. “La vida es un ratico”, como dice el bacán de Juanes. No son negociables los seres humanos en trata de blancas, ni en explotación infantil en los semáforos. La esclavitud moderna existe, si no miren lo que pasa en China donde la mano de obra barata vive como esclava en pequeños cubículos. El ser humano es despiadado cuando de ‘negocios’ se trata. No son negociables los millones de animales que son vendidos alrededor del mundo para que un francés tenga una cacatúa o una gringa un mico tití. Ellos también nacieron libres y les asiste ese derecho intransferible.Los recursos naturales, las selvas, los ríos, las montañas, los mares, los páramos, etc., tampoco son negociables. Todos los seres vivientes que habitamos este hermoso planeta tenemos derecho sobre ellos, no son propiedad privada ni se pueden entregar en “concesiones a compañías extranjeras”. Los parques naturales en manos de privados son un verdadero despropósito. ¿Cómo es posible que el Gobierno esté pensando entregar el mar de los siete colores sanandresano a compañías petroleras para su explotación? Es una reserva de biósfera mundial. ¿Cómo es posible que el motor más grande de la economía de nuestro país sea la minería, que no es otra cosa que la explotación de los recursos naturales? ¿Hasta cuándo vamos a pensar que son inagotables? La inmediatez no nos está permitiendo ver más allá de las narices, hasta que sea muy tarde y acabemos con todo.Hay tantas cosas que son negociables, como una buena botella de vino con excelente compañía, una buena navegada por los mares salados y bravíos, las posiciones para tener buen sexo con su pareja, subir y bajar montañas y hasta un buen helado. Hay otras que no son negociables y exijamos nuestros derechos sobre ellas. Respetemos para que seamos respetados y disfrutemos en parche esta vida que es una barraquera cuando la vivimos sin lastres.Qué viva el encuentro de las aguas y la ciudad de ellas.

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