Mundo invertido

Febrero 26, 2011 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Definitivamente nuestras prioridades están invertidas; ponemos por encima, para nuestro ‘supuesto progreso’, un mundo de basura, lejos de lo que debería ser. Todo está trocado, estamos ‘tostados’ y cada vez más lejos de lo real, de lo verdaderamente importante, para darle paso a un mundo lleno de hue... mejor dicho, de carajadas inútiles. Nuestro valores están cag... O, dicho de otra manera, nuestros valores de verdad están patas arriba.En el momento actual es más importante el oro, el carbón, la plata, que la comida, sino, ¿cómo se explica que cada día se den más concesiones para explotación minera, con toda la contaminación que eso crea, en vez de buscar técnicas limpias y autosostenibles para sembrar comida y fortalecer al campesinado colombiano, reduciendo el desplazamiento y mejorando las condiciones laborales en el campo? Finalmente el oro no sirve, sino para lucirlo. En el plato no se puede servir guisado de plata con carbón, ni en el vaso, jugo de agua contaminada, resultado de la minería que siempre será contaminante.Cómo es posible que no exista voluntad, ni plata, ni técnicas para descontaminar el agua de nuestros ríos o limpiar nuestro aires, mientras que crecen día a día las técnicas para contaminar más y más y más. La industria no para de crear miles de cosas que no necesitamos y así desplaza las posibilidades de concentrarnos en crear, o inventar, o desarrollar maneras para que la especie humana cambie el camino hacia su autodestrucción, por el sendero de la vida, la salud y el bienestar de todos, y no de unos pocos.Sigo insistiendo, aunque me vuelva cansón y repetitivo. ¿Por qué no buscamos fuentes de energía limpias en vez de seguir apostándole a la combustión? ¿Por qué no paramos de una vez por todas, tajantemente y no paulatinamente, embarradas como la minería en Zaragoza y el cerro de La Bandera? ¿Por qué no paramos las invasiones que hacen políticos corruptos al lado del río Cali? ¿Por qué no paramos la deforestación del parque Los Farallones? ¿Por qué no paramos de invertir nuestros valores y nos concentramos en lo que verdaderamente es importante para el futuro de nuestros hijos?La esperanza está en las personas conscientes que están trabajando en desarrollar técnicas limpias en Colombia y en otras partes del planeta. Aquí en Cali un grupo de personas naturales y entidades públicas y privadas estamos montando un proyecto que va bien avanzado y se llama ‘Cali, ciudad de las aguas’. Son más de dos años desde que se conformó el grupo y ya estamos listos para empezar a descontaminar el río Cañaveralejo, recuperando sus riberas y creando bienestar para sus habitantes, para después replicarlo en los otros ríos de la ciudad.Desinvirtamos nuestras prioridades y apostémosle a un mundo mejor. ¡Que viva Cali, ciudad de muchas aguas!

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