Mi amiga jorobada

Julio 03, 2010 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Oye amiga, sé que ya llegaste con tu parche a Colombia, ¡bienvenida, qué viaje mas largo! Bueno a descansar y disfrutar, esperamos ser buenos anfitriones. Voy a explicar a mis compañeros de especie quién sos: medís 17 metros, te alimentás de krill y pequeños peces en los mares del sur, viajás con tu novio que para seducirte te canta una nueva canción que dura hasta diez minutos, venís a tener tu hijo, (uno cada dos años) que se gesta durante 11 meses y lo vas a lactar durante nueve o diez meses más. Tu gallada de ballenas puede ser de 15 a 20 mil en el planeta y el 30% vive en este continente. Están amenazadas como especie pues antes del Siglo XIX eran cientos de miles, y para 1960 se redujo tu población a casi 3 mil en el mundo. Respirás oxígeno en la superficie cada 10 minutos y podés descender hasta 460 metros de profundidad. Se me olvidaba decir que tenés un sistema de comunicación sofisticadísimo que se puede oír a kilómetros de distancia y que vos y yo nos entendemos por que tenemos de traductor a un amigo delfín hermoso que nos ayuda. Por cientos de años los de mi especie no hemos hecho sino matar la tuya, sin ningún tipo de compasión, ¡qué tristeza! Perdón amiga. A algunos nos duele hasta las entrañas cuando vemos que por la ambición de unos pocos se toman decisiones que ponen en riesgo el futuro de tu especie. Vení te explico: los humanos ponemos por encima la riqueza material, nos gusta acumular una cosa que se llama plata en los bancos. Y con tal de hacerlo, poco nos interesa si en el intento acabamos con los recursos naturales y las otras especies que habitan este planeta, estamos bastante enfermos y locos, deberían mandarnos a un manicomio en otra galaxia.He tenido la oportunidad de verlas a ustedes amigas Yubartas, nadando hermosas buscando esas aguas tibias del Pacífico Colombiano, saltando. Saltando, golpeando el agua con sus enormes colas, las he visto sacar todo el cuerpo del agua, cuerpo que pesa hasta 50 toneladas. Sé que recorren bien alimentadas, algunas veces más de 7 mil kilómetros desde el Polo helado a deleitarse durante unos meses en estas aguas mansas de Bahía Málaga, (ya que no pudieron volver a Buenaventura porque de allí fueron sacadas por los barcos y la contaminación humana). Qué vergüenza con ustedes, pensar que existen planes de construir otro puerto allá y de esa manera obligarlas a buscar un nuevo territorio, que cada día es más difícil.Te prometo amiga que seguiremos luchando, junto con la Fundación Yubarta y otros, sin descanso para que gane la razón y el buen juicio. A ver si algún día la locura humana sea la que se extinga y todas las especies podamos disfrutar de este paraíso llamado tierra.P.D. Qué bueno tener a la bella Bessudo de ministra. ¡ Aleluya!

VER COMENTARIOS
Columnistas