Más sobre la paz

Más sobre la paz

Julio 12, 2016 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Todo lo que hasta ahora se ha escrito sobre la paz nunca será suficiente, porque la palabra tiene un significado tan grande e inagotable. Cuando hablamos de la firma de un acuerdo con las guerrillas de las Farc para el cese del conflicto armado con ese grupo insurgente, estamos refiriéndonos a un nuevo comienzo en la historia política de nuestra nación que por ende ha sido goda. La verdadera paz la construimos todos, desde nuestros corazones, desde el respeto a otros, desde la tolerancia, desde la verdadera grandeza del corazón. Firmar ese acuerdo en La Habana es sólo un paso hacia allá, pero uno muy importante.Hay muchas personas escépticas a este acuerdo que insisten en que quedó mal hecho y que por ende no se debe firmar. Claro que lo pactado no puede dejar contento a todo el mundo y que hay que ‘tragar sapos’, claro que sí, pero oponerse a esta muy buena intención es absurdo. Pretender decir que los únicos culpables de nuestra guerra son los insurgentes no tiene asidero, aquí hay culpables y pecadores por todos lados, políticos, empresarios, religiosos corruptos, ciudadanos del común, como usted y yo, también hemos puesto nuestros granos de arena en este conflicto. Es responsabilidad de Todos llegar a una convivencia pacífica, tolerante y con justicia social.Recuerdo que hace unos años atrás en épocas electorales, en el programa radial Oye Cali del cual hago parte, donde entrevistamos primero a Pacho Santos y al cual le hice la siguiente pregunta, “Señor Francisco, ¿encuentra usted algo bueno en el gobierno de su primo Juan Manuel?” pregunta que quedó sin responder. Unas semanas después le volví a formular la misma pregunta al expresidente Uribe y él con su habilidad de nunca dejarse arrinconar, tampoco me la contestó y eso que yo sin ser uribista, antes de hacer la pregunta le reconocí muchas cosas buenas de su gobierno. Cómo es posible que sólo pueda haber críticas y nada de bueno, aunque sea unas pocas palabras amables. Con ese odio y rencor nunca se podría construir una sociedad y mucho menos un país viables.La guerra en nuestro país empezó mucho antes que se formaran las guerrillas como las conocemos hoy día. Todo empezó desde la Colonia y las injusticia que se cometieron en ella. Después en la formación de la Nación y continuó con la disputa del poder por vías violentas de los Liberales y los Conservadores, épocas donde la violencia llegó a prácticas como ‘el corte de franela’ donde le sacaban la lengua al adversario por el cuello y se la dejaban como corbata.P.D. Esta semana tuve experiencias con Emcali y el Dagma, podando técnicamente árboles para evitar riesgos. Ambos grupos con muy buena disposición, pero muy mal dotados. Señores del CAM, por favor pararle bolas a eso.

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