Maldición del plástico

Abril 07, 2012 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Pensé mucho si titular la columna así, pero lo hice por lo que siento cuando veo los ríos y el mar llenos de botellas plásticas flotando; me hastía el plástico. En los 60, cuando se empezaron a cambiar el vidrio, la tela y el cartón por el plástico para producir empaques de todo tipo, se veía como algo novedoso y aséptico. Lo que nunca pensaron los fabricantes e industriales es que se convertiría en un problema catastrófico. Pero lo más triste de todo es que todavía se sigue usando como si nada y no pareciera que los empresarios sintieran que es en gran parte responsabilidad de ellos. ¿Cuánta responsabilidad les cabe a Coca Cola y Postobón en tener mares y ríos llenos de botellas?Recuerdo hace 30 años cuando uno iba a Juanchaco y Ladrilleros y esas playas eran soberbias y donde el único ‘mugre’ eran los grandes árboles que el mar traía, libres de contaminación humana. Ahora es triste ver la basura en sus playas que les quita la magia. En San Andrés llegan por el mar toneladas de basura plástica enredada en las algas marinas. Existen islas de varios kilómetros de plástico flotando en los océanos del mundo y cientos de animales que mueren porque terminan tragándoselas. Ir al río Pance siempre ha sido un placer y bañarse en sus deliciosas aguas, un deleite. Lástima que ya se está llenado de plástico y siempre termina uno encontrándolo en sus riveras, afeando el paisaje, ¡maldito plástico!Todos tenemos la responsabilidad de hacer el cambio. Cada uno es un consumidor de plástico y es imposible no serlo. Pero podemos racionar nuestro consumo y poco a poco ser menos dependientes de esta ‘solución problema’. Optemos por todo lo que sea más amigable con el medio ambiente, llevemos nuestro bolsa reciclable al mercado, consumamos productos que tengan envases retornables, seamos más orgánicos.Con respecto a la industria plástica, y por ella entiéndanse los fabricantes de botellas, vasos, tapas, pañales, bolsas, etc., deberían medir las consecuencias de producir toneladas de basura. El consumidor no siempre tiene conciencia ambiental. Por lo tanto, así como hay estrategias para producir dinero y empleo, debería existir la tecnología en estas empresas para hacerse verdes y autosostenibles con maneras limpias de aportar soluciones. La humanidad ha sobrevivido por cientos de miles de años sin plástico y aquí estamos, pero peligrando la vida futura. Señores industriales, existe un planeta lleno de vida y cientos de especies que queremos un vivir limpio y en paz.“Es tiempo de cambiar”, como dice la canción, o “es ya o es ya” a lo Leonel. La industria del petróleo y sus derivados nos está matando. La inmediatez es el mal del hombre moderno. Yo por mi parte intentaré consumir menos plástico y volver a lo retornable, ¿y ustedes?

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