Llegó el momento

Llegó el momento

Diciembre 15, 2012 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Nunca antes la vida sobre este planeta había estado tan frágil como en este momento.En el pasado grandes cambios transformaron la vida sobre la tierra, se habla del Diluvio, de la Era de los Dinosaurios, de la Era Glacial, de grandes movimientos sobre este globo terráqueo que es nuestra casa y la de muchas otras especies que la comparten con nosotros. Todos estos cambios obedecieron a ciclos naturales de la vida en el universo y de su constante trasformación. Parece ser que muchos de esos cambios fueron radicales y contundentes, donde de un solo momento las cosas no fueron iguales y unas manifestaciones de vida murieron para darle paso a una nuevas, vuelvo y repito, ciclos naturales. La vida en este planeta está en constante evolución y transformación.Pero nunca antes, creería yo, esos cambios se deben a la actitud de una de las especies, la humana, empecinada en sostener un comportamiento dañino frente a la vida poniendo en riesgo el equilibrio de todos los seres. Mucho se ha especulado sobre qué va a pasar el 21 de diciembre, cuando según unas interpretaciones de unos escritos Mayas, se dice será el fin del mundo. No es la primera vez que se habla del tema, en el pasado muchos han profetizado el fin. En los años 70, los Testigos de Jehová también hicieron unos cálculos bíblicos y hablaron de una fecha específica, lo recuerdo porque yo estaba allí en ese momento. Muchas otras vertientes religiosas han hecho lo mismo. Hay algunos fanáticos que inclusive se preparan con túneles, llenos de comida, debajo de la tierra para esperar el fin, como si eso fuera garantía…Pero de lo que sí podemos estar seguros es de la necesidad de un cambio. No podemos seguir así, destruyendo todo a nuestro paso arrasador. La conciencia universal está cambiando. Paralelo al comportamiento nocivo hay un nuevo y consciente pensamiento de millones de personas que queremos transformar nuestras vidas y actividades para que la convivencia sea armónica y libre de miedo, que es la razón por la cual nos estamos autodestruyendo. Se siente, se habla, hay un nuevo idioma de una nueva era, donde muchos estamos dispuestos a dejar atrás nuestras diferencias para juntos producir un cambio positivo en la manera de ver y vivir la vida, no importa si somos cristianos, budistas, musulmanes o de cualquier otra corriente espiritual. Dios es tan grande y seguramente para Él lo que importa es la generosidad del alma y la transparencia del corazón. La vida es rica en variedad, en colores, en razas, nada es igual, así mismo hay millones de pensamientos y creencias que en vez de desunir deben respetuosamente contribuir a que todos hagamos de este planeta, un planeta feliz. Azi Mazare Buziminchanoa, buen día para todos, como dirían nuestros hermanos mayores de la Sierra Nevada.

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