La Cocha

Enero 09, 2016 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

La Cocha (que en Quechua quiere decir laguna o también llamada Lago Guamuez) tiene aproximadamente 40 kilómetros cuadrados y un profundidad máxima de 70 metros y es la laguna natural más grande después de la de Tota en Boyacá. Está situada en el departamento de Nariño y es sin duda no solo un sitio paradisíaco sino una de las despensas de agua más importantes que tiene Colombia. La amabilidad de las gentes a su alrededor, siempre dispuestas a ayudarte con una bella sonrisa, no existe en ninguna otra parte del mundo, su sentido del humor para mí, el más bello de todos porque saben reírse de sí mismos con grandeza. Tuvimos el privilegio de estar por esas tierras sureñas este fin de año y vinimos enamorados de esa bella región. Llegar allá por tierra es una dicha porque las carreteras están perfectas (solo un poco mal señalizadas, por poco terminamos en el Putumayo). El variado paisaje que va desde el Valle del Cauca, pasando por el Valle de Pubenza para llegar al Valle de Sibundoy es una verdadera riqueza para los ojos y los sentidos. Se pasa por el clima seco y caliente del río Patía de donde se empieza el ascenso para llegar al departamento de Nariño, una colcha de parcelas campesinas de distintas tonalidades, ‘verde hasta no más querer’, que son una dicha visual.Dentro de la laguna hay una pequeña isla llamada La Corota, que es en el sistema de Parques Nacionales, el más pequeño. Alrededor de la laguna existen varias reservas forestales privadas a cargo de la gente de la región, un muy buen ejemplo. Al extremo sur de la laguna existe una pequeña población, Santa Lucía, muy pintoresca donde está ubicado un pequeño vallecito de bellos frailejones que por estar solo a 2.750 metros sobre el nivel del mar, los convierte en los más bajos del planeta, suelen estar en páramos que están por encima de los 3.000 metros. Son una verdadera fábrica de agua, lástima que en Colombia se favorezcan proyectos mineros en zonas de páramos así afectando los recursos hídricos de nosotros los colombianos.Durante este recorrido nos dimos cuenta de la grandeza de nuestro país, rico en biodiversidad, privilegiado por ser uno de los más ricos en agua. Pero también pudimos comprobar que todavía no estamos consientes del daño que le hacemos al frágil ecosistema. Muchísima gente, la gran mayoría, no tienen ‘el chip’ del cuidado del Medio Ambiente que, repito, debería ser llamado ‘ Completo Ambiente’.Hacemos un llamado, o mejor una súplica, a nuestro dirigentes que inviertan más plata en la conservación y la educación ambiental y vuelvo y repito de nada sirve grandes escuelas y grandes obras de infraestructura sino hay Agua. ¡POR FAVOR!

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