Imagina paz

Mayo 05, 2012 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Imagina que no hay reino de los cielosEs fácil si lo tratasSin infierno debajo nuestroPor encima sólo el firmamento.Imagina todos viviendo el momentoImagina que no hay paísesImagina nada porqué vivir o morirSin religiones también.Imagina toda la gente viviendo en pazImagina el mundo sin posesiones Sin necesidad de avaricia y hambreTodos en hermandadDebes pensar que soy un soñadorPero no soy el único….Pensamientos de John Lennon, un gran pacifista, como muchos otros soñadores que queremos ver un mundo verdaderamente en paz. Gandhi, la Madre Teresa, Rigoberta Menchú, Bob Geldof, y muchos más, han trabajado por un planeta donde la paz se obtenga por medio del diálogo, la justicia social y no de las armas. ¿Cómo se puede hablar de conseguir la paz armando más los ejércitos y la policía? Es un poco contradictorio. Más fusiles, más helicópteros artillados, más bombas inteligentes, más tecnología de guerra, dicen algunos que eso finalmente nos traerá la tan anhelada paz.¿Cómo es posible que los Estados Unidos nos miren como países violentos cuando ellos son los más grandes fabricantes de armas, que es un negocio muy lucrativo que no están dispuestos a acabar? Un ‘poco bastante’ de doble moral.La religión también está llena de sangre, empezando por lo que nos enseñan de la supuesta guerra que existe en el cielo entre las legiones de Satanás y las de Dios, enfrascados en una eterna pelea, mientras se disputan a los hombres para ver quién finalmente tiene la razón, cientos de miles de años en esto y, mientras tanto, millones de niños inocentes mueren de hambre en el África y Latinoamérica. Después para salvar a la humanidad del pecado hubo que ‘sacrificar’ a Jesucristo en un acto violento para que por medio de su ‘sangre’ pudiéramos expiar nuestras culpas. Los musulmanes creen que por medio de inmolarse y matar muchas personas llegarán al tan anhelado Reino de los Cielos. Sangre y más sangre, ¿y la paz?Gandhi fue el ejemplo perfecto de cómo sin armas y sin dejarse provocar consiguió liberar a todo un pueblo. Aquí mientras tanto un expresidente acusa al otro que tiene que responder con actos de guerra contra nuestros vecinos, porque allá piensan distinto, siempre dejándose provocar o provocando. Todo extremo mata.Me uno a Lennon y a los soñadores que pensamos que la paz verdadera sin miedos, se consigue en la tolerancia, en el respecto por la diferencia, en la no provocación, en la libertad, en la individualidad, en la generosidad del alma, y sobre todo, en el AMOR.

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