Gran engaño

Marzo 10, 2012 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Definitivamente los pueblos donde hay menos violencia son aquellos en los que la repartición de la torta está mejor lograda, donde la clase media es grande. Cuando la brecha entre unos pocos ricos privilegiados y otros pobres y sin oportunidades es tan grande, florece la violencia. Es imposible esperar que la paz llegue y la ‘seguridad democrática’ prospere sin atender las necesidades básicas de la mayoría y sin justamente devolverles la tierra a miles de desplazados que perdieron todo por la guerra desatada entre los autores del conflicto armado, entiéndase guerrilla, paramilitares (auspiciados por los finqueros), Ejército y delincuencia común. Atrás deben quedar las épocas feudales donde los terratenientes poseen grandes extensiones de tierra, mientras el pueblo debe resignarse a ser sólo su peón.Produce tristeza ver cómo los defensores fanáticos del gobierno de Álvaro Uribe se estén dedicando exclusivamente a despotricar de Juan Manuel Santos y su política de reparación de víctimas y restitución de tierras, sosteniendo que se está retrocediendo en lo bueno que el expresidente había ganado con su política de lograr la paz a través de la inversión en la guerra, paz que no obtuvo porque después de ocho años todavía continúa la descomposición social que es la verdadera fuente de inseguridad. A Uribe hay que reconocerle muchas cosas buenas de su gobierno, pero no puede pedirnos que nos olvidemos que también aumentó la corrupción en forma de Agro Ingreso Seguro, falsos positivos, ‘chuzadas’ ilegales, falsas desmovilizaciones, carruseles y ferias de inmuebles por parte de la oficina de estupefacientes. Qué vergüenza que la Fiscalía no pueda cumplir con su función debido al enfrentamiento entre el gobierno anterior y el actual.Esta columna ha sido defensora ambiental y no política, pero sentí la necesidad de escribir sobre este tema porque de verdad no entiendo cómo un puñado de columnistas no hace otra cosa que defender asiduamente al expresidente atacando sin tregua a un nuevo Gobierno que no está haciendo las cosas como Uribe esperaba. Pareciera que no se resigna a soltar el poder.Entonces conejo a tu conejera y potranca a tu corral, vuelvo a mi a esencia. Qué tristeza ver lo que está pasando en los Farallones de Cali con la explotación ilegal de oro. En el gobierno de Jorge Iván Ospina se intentó cerrar algunas minas y se les prometió que habría otras alternativas de trabajo. Aparentemente no se les cumplió. Pedimos al doctor Guerrero tomar cartas en el asunto con soluciones concertadas con los habitantes de esas regiones, antes que sea muy tarde y el daño ambiental, irreparable. El Parque de los Farallones es un tesoro de recursos hídricos que tenemos la obligación de proteger para siete generaciones adelante.P.D. 1 Increíble que nos vayamos a quedar sin autoridad ambiental en Cali.P.D. 2. 21 y 22 de marzo, Encuentro Internacional de las Aguas de Cali.

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