Frágil economía

Noviembre 29, 2016 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

No soy graduado en economía ni tengo títulos universitarios en la materia, pero hay algo que agradezco al Creador, el sentido común. Mi sentido común me dice que hay algo mal en la manera que funciona la economía. Hace una semana un colega columnista, el doctor Emilio Sardi, escribió una columna muy sensata sobre el tema. A diferencia mía, él es un gran empresario, pero coincidimos mucho en la mirada al tema.La riqueza está mal repartida y cada vez es más grave. Cómo es posible que los señores de Wall Street o sus semejantes en las distintas bolsas de valores sean los que más se enriquezcan desde un computador y no generando empleo como lo hacen los empresarios dueños de fábricas. Cómo es posible que se manipule información para hacer subir o bajar el ‘mercado bursátil’ para favorecer intereses mezquinos, no lo entiendo, en esos movimientos personas incautas pierden todo sus ahorros y esfuerzos de toda una vida.Los tratados de libre comercio no favorecen sino a las grandes potencias y sus monopolios, desestimulan la industria local, no es fácil que los mercados emergentes compitan con los grandes.Las famosas mesas de dinero con sus productos como el factoring y las libranzas, también terminan quedándose con una plata que debería estar en los bolsillos de los dueños de las facturas, no entiendo por qué las empresas se prestan para eso, demorando el pago y obligando al proveedor a tener que vender sus facturas y bajando las utilidades de su honesto trabajo. Aquí quiero resaltar que yo llevo 35 años trabajando fotográficamente para muchas grandes empresas dentro de ellas Tecnoquímicas y nunca se me han demorado con mis pagos, son una delicia comparados con grandes multinacionales que se demoran hasta tres meses en pagar a sus pequeños proveedores.Las libranzas están en la mira también porque finalmente hacen triquiñuelas, doble facturación y pagarés, mentiras a sus clientes y terminan metiéndole la mano a los empleados que son los que pagan los intereses que quedan en los bolsillos de los más pudientes. Todo está mal diseñado, sino no tienes capital de trabajo, ‘pailander’, a renunciar a un pedazo grande de tus utilidades. Mi suegra invirtió sus últimos ahorros en factoring, la plata se perdió toda, me pregunto, ¿en el bolsillo de quién quedo su platica?La nueva reforma tributaria está empecinada en gravar más impuestos sobre los más pobres y favorecer a los más ricos, tan sencillo como suena, subir el IVA es eso. Poner a declarar a los que se gana dos millones quinientos mensuales, es empobrecerlos más y seguir debilitando a la clase media. Más temprano que tarde el sistema financiero del mundo colapsará, recesión y suicidios a doquier, mientras no cambiemos el modelo económico por uno más incluyente y más ecuánime.

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