El valle de Alicia

El valle de Alicia

Septiembre 07, 2013 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Muchos de quienes nacimos en los 50 y nos volvimos adolecentes en los 60 fuimos testigos de cómo en California jóvenes descontentos con el sistema formaron un grupo para manifestar su desaprobación. Nace el movimiento hippie soñando con un mundo más justo. Paz, amor y rocanrol. Rápidamente se esparció por el planeta y yo como muchos caleños vimos en esa corriente la posibilidad de transformar la manera de ver la vida y tener una sociedad más consiente. Nuestras melenas crecieron, la ropa escaseó, escuchábamos a los ‘rolinestones’ y creíamos en la libertad sexual. Abogábamos por el respeto a los indios y por el no a la contaminación industrial. Buscamos en otras corrientes religiosas distintas a la Católica por respuestas y guía espiritual. No comulgábamos con la discriminación racial y los monopolios económicos. Nos molestaba la hipocresía de una sociedad mojigata de doble moral. A diferencia de los comunistas abogábamos por un cambio pacífico y no por las armas, que detestábamos. En nuestras manifestaciones pacíficas nos maltrataba la Policía, pues consideraba que éramos unos degenerados.Las drogas fueron una manera de experimentar y abrirnos a otras dimensiones de conciencia. Primero la marihuana y después drogas más fuertes como la mezcalina y el LSD. No se sabía mucho de ellas por lo cual en ocasiones había sobredosis y muchos murieron en el camino. Todo en ese momento obedecía a una necesidad de cambio, de búsqueda, no como ahora que solo es goce sin ningún contenido filosófico. Fueron tiempos de transformación y cambios de percepción, el mundo no volvió a ser igual.Hoy muchos de esos jóvenes sesenteros son yupis que manejan el mundo y grandes mentes como el finado Steve Jobs creador de Apple. Algunos olvidaron sus ideales y entraron a engrosar ese mundo capitalista sin ética que tanto denunciaron, pero muchos son guías espirituales y luchadores por una sociedad incluyente. Fueron tiempos maravillosos que veo con nostalgia, donde se produjeron grandes piezas musicales con letras que tenían mensajes profundos para volvernos mejores personas. Recuerdo grupos como Ten Years After, Grandfunk Railroad, Stepenwolf y Crosby Stills Nash and Young o los colombianos Génesis, Caja de Pandora, Terrón de Sueños y Malanga.La referencia al Valle de Alicia la hago porque era una planicie de la ribera del río Pance donde crecían los hongos alucinógenos y allí con leche condensada los consumíamos, experimentando, intentando cambiar nuestras mentes y la sociedad mezquina donde crecimos. Tuve momentos de lucidez pero también malas experiencias, no me arrepiento de nada pero si les digo a los jóvenes de hoy que por allí no es el camino, nosotros lo experimentamos y sabemos por qué se los decimos. Aún necesitamos un cambio pero este se logrará desarrollando los sentidos y canales naturales de conciencia.

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