El negocio de la guerra

Octubre 20, 2012 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Siempre me he preguntado cuan responsable es el sistema capitalista con su engranaje financiero de que la guerra y los conflictos armados no acaben. Definitivamente, el negocio de las armas es tan rentable que mueve billones de dólares y está dentro de los cinco más grandes del planeta. Para mover toda esa cantidad de riqueza tiene que pasar por los bancos y grandes empresarios que por plata están dispuestos a poner la ética a un lado o crear disculpas que justifican los conflictos. La seguridad está en las manos de los buenos que tiene que combatir a los malos y así todos compran armas y el negocio prospera. Nunca he entendido por qué las naciones del ‘primer mundo’ no cierran sus fabricas de fierros, cuyo producto siempre va a parar a las naciones del ‘tercer mundo’. ¿Por qué todos los terroristas combaten con armamento fabricado por países que dicen querer que los conflictos armados terminen? Por un lado quieren que terminen y por el otro no quieren renunciar al negocio de la guerra, ¿no es ésto doble moral? El negocio de las armas es como el de las drogas, mientras haya tanta plata de por medio nunca acabará.¿Por qué la beligerancia en el Medio Oriente nunca se acaba y cada vez se invierte más tecnología para continuarla? Es triste ver cómo esos países se desangran mientras Rusia, China y los Estados Unidos siguen creando armas cada vez más sofisticadas para nutrir el conflicto. Bueno, ¿y dónde van a parar las utilidades de este rentable negocio? ¿Será que los poderosos bancos de Suiza o Italia mueven toda esa plata para sus ‘prestigiosos’ clientes? Mientras millones mueren otros pocos se vuelven millonarios, cosa rara, mi chato, ¿no? Es bastante injusto y mientras eso persista la humanidad va hacia el camino irrefutable de la autodestrucción. Mientras los conflictos armados y la guerra por el petróleo en el Medio Oriente, permita que los jeques árabes y mandatarios tropicales sigan moviendo los destinos de cientos de millones de personas en el mundo, que lo único que quieren es vivir en paz, vamos mal.Pero lo más triste es que todo esto tiene su excusa en la mente de los personajes que mueven el futuro del planeta, y por ahí derecho, llevan del bulto todas las otras especies. Al explotar estas poderosas bombas en estos combates también caen cientos de animales, grandiosos árboles, flora y fauna tan necesaria. Pero la guerra es justificable en la mente de las fuerzas oscuras de los dos extremos, que de verdad no quieren la paz... Se acaba el negocio, socio.Viendo las imágenes del planeta Marte y todos los esfuerzos que la Nasa hace para ver si por allá en algún momento corrió agua, ¿no serán las imágenes que algún día verán otras civilizaciones sobre la Tierra? Por favor no más guerras, no más sangre derramada, por favor, ¡no más!

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