El jardinero

Agosto 13, 2011 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Su nombre es Reinel Guaca. Es el jardinero que con mucho amor cuida la zona verde del conjunto donde vivo. Es un hombre venido del Sur, buscando una mejor calidad de vida, huyendo de la violencia y las pocas oportunidades de trabajo en su tierra natal. No conozco un persona con más sensibilidad con las maticas que él; lo que toca crece y enverdece. Es un ángel sobre la tierra, su bondad emana por todos los poros de su cuerpo.Hace poco lo noté triste, meditabundo y aburrido. Pregunté por qué y ésta es su historia. Hace muchos años sueña con tener techo propio y finalmente se dieron las cosas en un proyecto de casas llamado Loma Linda de Comfandi, subsidiado por el Municipio. Fue aprobada su solicitud y hasta allí todo parecía bien. Empezó la larga trayectoria de papeleos, entre ellos la solicitud al Fondo Nacional del Ahorro para el reembolso de sus cesantías y así poder completar la platica requerida. Esto hace más de tres meses y hasta ahora nada. Está a punto de perder su soñada casa. Lleva ‘hijuemil’ llamadas a Bogotá, sin que nadie le dé esperanza, sólo respuestas déspotas de funcionarios ineptos sin sentido de solidaridad.Me pregunto, ¿por qué el sistema siempre es tan difícil para la gran mayoría de personas y tan fácil para los pocos ‘ricos’ que manejan las platas de los que son más? ¿Por qué un personaje como Reinel, que es alabado por la naturaleza y maltratado por la humanidad, tiene que someterse a la insensibilidad de los burócratas que quieren embolatarle la platica, quién sabe con qué fin? Definitivamente el sistema financiero no está diseñado para favorecer a las personas limpias de espíritu que quieren hacer las cosas bien. Parecería que sólo los corruptos son los que pelechan. Vuelvo y me pregunto, ¿qué irá a pasar con el caso de mi amado Reinel?, ¿será que tiene que seguir como la mayoría de los colombianos, sin poder tener el derecho fundamental a una vivienda propia? Qué tristeza que mientras se habla de las billonarias utilidades de la banca y como cada día que pasa sus dueños se enriquecen más, existan millones de colombianos que como Reinel se tengan que someter a las injusticias y las demoras del sistema. Qué vergüenza que muchos trabajadores honestos terminen perdiendo sus hogares, arrebatados por los bancos cuando por alguna razón se atrasan en sus cuotas, las cuales son normalmente jugosos negocios para la banca.Me seguiré preguntando hasta cuándo seguiremos permitiendo los atropellos a los más débiles sin que nada pase. A Ricardo Arias, director del Fondo Nacional del Ahorro, que está en Cali este fin de semana, desde esta columna le suplicamos que no permita más este tipo de atropellos para que Reinel y muchos más tengan acceso rápido a la plata que se han ganado con el sudor de sus frentes.P.D. 27 y 28 de agosto, Exposer, en el Centro de Convenciones del Pacífico, va estar bueno.

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