Dos ritmos

Dos ritmos

Abril 06, 2013 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

La vida puede transcurrir a distintos ritmos, uno escoge. Con más o menos velocidad, con más o menos control, en fin con el grado de estrés que uno quiera ponerle. Hay personas que se la toman con más frescura y relax. Otras muchas veces nos preocupamos innecesariamente por cositas, tratamos de controlar lo incontrolable. Hay que recordar que la vida es una sola y bastante corta. Por lo cual a veces es tarde cuando nos damos cuenta que la vivimos de manera equivocada, hay que aprender a tomarla más suave para disfrutarla a diario con lo problemas normales de cada día, como los alcohólicos anónimos dicen: “Un día a la vez”.Paso mucho tiempo en San Andrés donde tengo muchos amigos isleños. De ellos he aprendido lo que es vivir al ritmo de las olas, suavemente. Mi gran amigo ‘Nando Jay' se la toma suave, “no problema, no problema”, me repite cuando me ve estresado, relájate deja el estrés del continente allá, ven acá a disfrutar, me dice con frecuencia. Mi amiga del supermercado ‘Carol’, cuando llego me pide que deje esa cara de tensión, que ya estoy a la isla, días después me mira y me dice: “Estás mejorando, estás mejorando”.El mundo moderno no para. La humanidad ha entrado en un espiral loco que no sabemos donde parará. La presión nos vuelve unos consumidores y compradores compulsivos y hace que terminemos sometidos a unas competencias por tener más que el vecino, el amigo, el enemigo, en fin, a veces vivimos solo por las apariencias y eso produce infelicidad.Hace poco un español que visitaba nuestro país me hizo una observación tenaz. Él ya había estado acá en otras ocasiones y notó algo diferente esta vez. Me dijo que veía a Colombia como España antes de empezar a tener los serios problemas de hoy en día: una prosperidad medida por la cantidad de carros nuevos en las calles. Su reflexión tiene sentido ya que muchos de esos carros son comprados a crédito lo que quiere decir que esas personas de verdad no tienen la plata para estar dentro de esos aparatos y más temprano que tarde todo el sistema se derrumba. Los grandes ganadores son los bancos que después se declaran en quiebra (cuando sus dueños ya han sacado toda su plata a otra parte) y es el Estado el del problema y todo la economía colapsa.Termino haciendo referencia a esta bonita historia. Llega un turista a una bella playa, observa a un pescador que después de su faena duerme cómodamente en su hamaca, se le acerca y le dice que por qué no trabaja más para que pueda tener un negocio próspero de venta de pescado y pueda vacacionar como él. El sabio pescador contesta: “Para qué quiero hacer todo esto que usted dice si yo ya estoy vacacionando”.

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