Cumbre

Abril 21, 2012 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

He sido hasta ahora un defensor del presidente Santos. Aunque no voté por él, tiene un discurso coherente y me identifico con sus proyectos de restitución de tierras y reparación de víctimas. Durante la Cumbre de las Américas me gustó su discurso pacifista de tender puentes y unirnos en la solución de los problemas dejando atrás posturas polarizadas de ideologías radicales que no han hecho otra cosa que producir guerras y enfrentamientos entre pueblos hermanos.Encontré un poco contradictorio que hablara de la importancia de cuidar juntos los bienes naturales y darle un manejo adecuado al medio ambiente y, al mismo tiempo, decir que Canadá es uno de nuestros mejores aliados con su millonaria inversión en minería. Casi toda explotación de los recursos naturales va en contra del cuidado de la tierra. El excavar y remover grandes extensiones de selva para encontrar minerales e hidrocarburos produce desbalances en los ecosistemas que a su vez producen grandes inundaciones y pobreza para los más vulnerables. No entiendo cómo todavía el oro sigue siendo tan importante y su consecución tan dañina cuando la humanidad muere de hambre y sed. No entiendo cómo queremos ser potencias petroleras cuando el mal uso de este ‘recurso natural’ no ha hecho otra cosa que producir contaminación en las aguas y en los aires, sin hablar de las guerras por su dominio. ¿Por qué no volvernos una potencia en el manejo de energías renovables y el manejo del viento, el agua y el sol para producirlas? ¡Me pregunto y me seguiré preguntando!La constante exposición que el presidente Santos le ha hecho con fines mediáticos a los pueblos Aruhacos y Koguis de la sierra Nevada de Santa Marta es perjudicial, porque eso hace que ellos vayan perdiendo su identidad y su cultura. Me parece excelente que el Presidente quiera consultarlos para enriquecerse con su sabiduría milenaria, pero otra cosa es que se haga un ‘show’ mediático, porque no veo que él se reúna con sus mamos a puerta cerrada para conocer y nutrirse del manejo respetuoso y armónico que ellos le han dado a su entorno, ellos no han sido depredadores como el hombre moderno.Vuelvo y repito, me gusta Santos y sus deseos de buscar otras salidas para encontrar la paz, estimulando que los más desprotegidos tengan más posibilidades por medio de una inversión grande en la parte social y en la primera infancia. Sólo espero que sus intenciones sean limpias, libres de deseos protagónicos como lo hace la mayoría de líderes mundiales. Que sus sentimientos y propuestas sean motivados por deseos de mejorar las condiciones del ‘pueblo’ y no sólo para dinamizar su carrera política, los funcionarios públicos incluyendo al Presidente tienen que ser servidores públicos y nunca poner sus propios intereses de por medio.¿Qué pasó con el tema sobre el medio ambiente que quedó de tocarse en la Cumbre?

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