Che

Noviembre 15, 2016 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Ernesto Guevara nació en Rosario Argentina en el año 1928, sus padres pertenecientes a familias muy acodaladas de la aristocracia, se dice que sus tatarabuelo fue el hombre más rico de América Latina del aquel entonces. Ernesto estudió medicina, pero también fue escritor, periodista, político, militar y filósofo.Desde su adolescencia fue rebelde y después de terminar su carrera emprende un viaje por todo Latinoamérica que determinaría su futuro. Durante ese viaje pudo comprobar las injusticias sociales del continente lo que hizo que dejara su cómoda vida en Buenos Aires y buscara la revolución como una medida de cambiar el sistema. El resto de la historia ya todos la sabemos porque el ‘Che’ es uno de los iconos más leídos y estudiados del planeta. Siempre he sido un admirador de las personas que se han entregado y sacrificado por ver una sociedad más justa, Robin Hood, Gandhi, Mandela, la Madre Teresa, entre otros.El Che junto con Fidel Castro derrocan el sistema político de la isla cubana y él sigue en su empeño de expandir la revolución por todo el planeta y es así como encuentra la muerte luchando al frente de la batalla en Bolivia donde es tomado prisionero y posteriormente asesinado por el ejército en compañía de la CIA. Sin entrar a decir si estaba bien o no su estrategia, no se puede negar que fue un hombre valiente, pudiera haberse quedado en Cuba disfrutando de su vida en la política de ese país o nunca haber abandonado su cómoda posición en su Argentina natal.En los años 60 junto con la Revolución Cubana también nace otra tendencia de cambio, el hipismo. La revolución por las armas, el hipismo por las flores, ambos movimientos intentando cambiar el mundo del momento, una sociedad hipócrita e injusta. En California donde nace el hipismo, también nace la esperanza de un sistema más incluyente, época donde todavía reinaba la discriminación racial y la arrogancia.Me pregunto, ¿cómo sería nuestro continente si esas dos expresiones de insatisfacción no se hubieran dado? Seguramente seríamos un territorio mucho más injusto y feudal. Quiero ser claro, en este momento, no estoy de acuerdo con la lucha armada, ni con el ‘socialismo autoritario actual’, no estoy de acuerdo con lo que está sucediendo en Venezuela ni en Nicaragua, dictaduras disfrazadas de democracias. Pero tampoco estoy de acuerdo con la derecha, su segregación y su arrogancia, donde se piensa que los privilegios son para unos pocos. Todos deberíamos tener las mismas oportunidades y las posibilidades de tener vidas cómodas y dignas. Nuestra especie no encuentra el camino y vamos para un futuro incierto donde estamos poniendo la vida en riesgo.Qué tristeza que en el ‘país más poderoso del planeta’ eligieran como su presidente a una persona que niega que haya un cambio climático causado por los excesos de los humanos. El mundo está dando un vuelco nuevamente hacia la extrema derecha con sus ya demostrados peligros. No a los extremos, ni religiosos ni políticos.

VER COMENTARIOS
Columnistas