Bandidos

Bandidos

Agosto 09, 2014 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

Esa palabra es utilizada con mucha frecuencia para referirse a todo aquel que está fuera de la ley y especialmente a los miembros de las guerrillas, paramilitares y bacrim. Sí es verdad, los señores que están sentados en la mesa de negociación en La Habana o los que están en el monte, son unos bandidos y han participado en crímenes atroces especialmente contra la población civil desarmada que no han tenido como defenderse, son actos cobardes de un mundo de terroristas que muchas veces usan armas no convencionales para producir muerte y desasosiego, son unos verdaderos bandidos, indiscutiblemente.También existen una cantidad de bandidos que no visten de camuflado y tienen corbatas en sus pechos, igualmente tienen sangre en sus manos. Aquellos que han saqueado el erario, que se han robado la plata de la salud, de la educación, en fin que roban camuflados de ‘gente divinamente’ que también tienen una responsabilidad en la descomposición de la sociedad colombiana, inclusive pueden estar sentados en el Congreso como ‘Padres de la Patria’. Realmente bandido es todo aquel que ha participado en algún tipo de robo, matanza o desfalco. Qué me dicen de aquel hombre que tenía un sueldo supermillonario, director de una EPS que no pagaba a los hospitales y de esa manera permitía que cientos de personas murieran por no poder ser atendidas o aquellos que en elegantes oficinas se quedan con los ahorros de personas que han trabajado honestamente y que pierden el fruto de años de trabajo, ellos son igualmente unos bandidos. Podríamos llenar páginas de ejemplos atroces donde ambas partes, los del ‘monte’ y los de ‘corbata’ han cometido crímenes espantosos. Existe una extrema derecha con prácticas feudales excluyentes y una extrema izquierda absurda que han demostrado su total fracaso.Pero llega el momento que la verdadera gente de bien se hastía de tanta vaina, “eche, no joda”, como dirían en la Costa, “estamos mamados de tanta joda, mi hermano”.Llegó la hora para que esos bandidos de las Farc, Elenos y paracos dejen de delinquir y realmente firmen un documento donde se comprometan en serio a dejar las armas y no volver a matar y saquear. Pero también es el momento para que tanto bandido de cuello blanco, tantos carruseles, tantas comisiones, tanto desfalco y acomodos, se acaben y podamos acercarnos a una sociedad más justa con oportunidades para todos.Una sociedad con tanto delincuente no es posible, llega a la anarquía y no hay funcionarios de la ‘justicia’ que puedan resolver tanto caso. Es el momento que cada uno de nosotros con la mano en el corazón, reflexionemos sobre qué estamos haciendo personalmente para contribuir a una paz verdadera que no se firma en una mesa, sino que se practica.

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