Armagedón

Noviembre 06, 2010 - 12:00 a.m. Por: Miky Calero

El juicio final, el fin del mundo, un nuevo sistema de cosas, la llegada de un nuevo Mesías, o como se le quiera llamar a los tiempos que vivimos, que son apocalípticos. Se hacen películas y series de televisión sobre el tema. Muchas religiones enseñan que el ‘premio’, o una mejor vida vendrá después de una catástrofe mundial antecedida por una cantidad de acontecimientos como terremotos, inundaciones y tiempos difíciles. Las interpretaciones que se le dan a las profecías Maya inclusive hablan de una fecha específica, el 2012. Los Testigos de Jehová también en los años 70 dieron una fecha puntual por una interpretación que hacían de unos versículos de la Biblia, fecha que no se cumplió. En fin, todo hace parecer que el tiempo está cerca, más que por la cantidad de interpretaciones de los muchos libros sagrados, por lo que le hacemos los humanos ambiciosos de poder y residentes de este planeta, a nuestra casa. Estamos acabando con los recursos naturales y extinguiendo las otras especies.El miedo al juicio final donde un Dios justo, pero intransigente, no perdonará ninguno de nuestros pecados es algo que muchas iglesias usan para conseguir más adeptos que, a su vez, les dan diezmos y enriquecen a sus pastores. Se enseña que todo lo bueno vendrá en el futuro, “el reino de los cielos”, “un nuevo orden de cosas”, “reencarnaremos” en algo mejor; lo bueno está por venir, y el ahora, el presente, ¿qué? Se vuelve muy difícil vivir el presente cuando todo está diseñado para el futuro, siempre queremos un mejor futuro en lo espiritual y en lo material, la ‘felicidad’ está en el cielo o en la resurrección. En la casa o en la pensión que podremos tener al final de los días cuando hayamos ahorrado suficiente. Insisto, ¿y el presente qué?Saber vivir sólo en el presente es una bendición que muchos iluminados han logrado. Los indígenas Lacota tomaban decisión en el ‘ahora’ pensando en su repercusión siete generaciones adelante. Saber disfrutar del ahora, de lo que tenemos ya, aquí, en este preciso momento, es algo que personalmente quisiera llegar a sentir; dejar atrás el miedo al futuro que es incierto y nadie lo puede predecir. Qué rico volvernos mejores personas ‘ya’ por el efecto que eso produce ya. Qué bueno despertar nuestras conciencias ayudando a mejorar el presente independientemente a lo que venga después. Sólo mejorando las cosas ‘ya’ tendremos un mejor futuro.Sea Jehová, Yahvé, Alá o el Dios que tenga a su cargo el ‘juicio’ final, que nos encuentre ese día más tolerantes con los otros, menos fanáticos con ‘nuestra única verdad’, más bondadosos con los vulnerables, menos agresivos con el semejante. Saliéndonos de nuestro camino para hacerle la vida , ‘ahora’, más fácil al que lo necesita. Buenísimo sería construir el futuro desde un presente digno, libre de miedos, culpas y juicios... Que sea lo que Dios quiera.

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