Todo el mundo sabe

Todo el mundo sabe

Octubre 14, 2015 - 12:00 a.m. Por: Melba Escobar

Todo el mundo sabe que a Dilian Francisca Toro se le ha acusado de delitos, como lavado de activos, motivo por el cual fue objeto de una investigación que llevó la Corte Suprema de Justicia, proceso al cual se le decretó la nulidad, si bien sigue vigente. Todo el mundo sabe que el mismo tribunal le adelanta una investigación por parapolítica, que está en etapa preliminar. También todo el mundo sabe que ella va a ser la próxima gobernadora del Valle. Todo el mundo sabe que ha establecido compromisos con el gremio azucarero para defender sus intereses, que reparte tamales y lechona en los municipios en cajas de cartón con los logos de su campaña (las fotos están en las redes sociales) y que ha tenido relaciones con el sector de la salud, pero nada de esto parece ser suficiente para impedir que la señora Toro vaya a ser elegida el próximo 25 de octubre. Así como se sabe de doña Dilian, o la baronesa, como la llaman, también todo el mundo sabe de la señora Clementina Vélez, de cómo ha logrado estar 43 años activa y a punto de completar su noveno período en el Concejo de la ciudad, del cual es la presidenta. Todo el mundo conoce su habilidad para ejercer el clientelismo, esa gangrena que azota a Colombia, pero que desde hace años se ensaña especialmente con el Valle del Cauca. Pasando a la alcaldía habría que ver quienes compiten con opción de triunfo. Como todo el mundo sabe Angelino Garzón se formó en el sindicalismo, fue ministro de Trabajo y Seguridad Social de Andrés Pastrana, gobernador del Valle en el 2003, cuando usó su cercanía con la izquierda para ganarse el respaldo de las familias de los diputados plagiados porque, como todo el mundo sabe, la desgracia de unos es la dicha de otros. Fue representante ante Naciones Unidas en Suiza y el vicepresidente incómodo de Santos. El problema es que, como todo el mundo sabe, Garzón sufrió dos accidentes cardiovasculares, el de 2012 le dejó una discapacidad física y una dificultad para hablar. Todo el mundo sabe que su cerebro se vio notablemente afectado, pero no hay pruebas porque nadie ha visto resultados médicos (él se ha negado a mostrarlos) aunque también todo el mundo sabe que quien fuera alguna vez un militante de izquierda, con los años ha aprendido a ser un buen politiquero: hoy su gran aliado es Roy Barreras. Lo suyo es el populismo y, por supuesto, tiene el respaldo de la baronesa. También está el candidato a la alcaldía, Roberto ‘Chontico’ Ortiz. El gran zar del chance tiene un fuerte apoyo en el oriente de Cali, donde desde su fundación ‘A lo bien’ y su ‘Chontico millonario’ ha conseguido un apoyo popular tal, que en 2010 tuvo la votación más alta a la Cámara de Representantes. Y está Maurice Armitage, que despierta un moderado entusiasmo, pues como el mismo ‘Chontico’, no tiene un largo historial político y parece no traer consigo un cargamento de melaza de varias toneladas. Todo el mundo sabe que Juan Carlos ‘el negro’ Martínez, hoy en día detenido, no ha perdido su influencia en el Valle. Martínez hizo su carrera de la mano de Carlos Herney Abadía, primo de la señora Dilian Francisca Toro y papá del exgobernador Juan Carlos Abadía. Así que todo seguirá en familia en el Valle del Cauca, como nos gusta. El caciquismo data desde la época feudal, cuando la esclavitud era una práctica permitida. Cambian los nombres, las caras, pero la violencia y la manera de aferrarse al poder permanecen. Pero eso, como lo que he dicho en esta columna, todo el mundo lo sabe.@melbaes

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