Mujeres con poder

Diciembre 23, 2010 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

Contrario a lo que ocurrió en el pasado, el mundo da hoy su voto de confianza a las mujeres en el poder. Ángela Merkel, Cristina Fernández de Kirchner, Michelle Bachelet, Mireya Moscoso y Dilma Rousseff, elegida recientemente en Brasil, son un claro ejemplo de ello. Todavía están en la memoria del mundo las imágenes de mujeres que marchaban por Chicago o Nueva York, alzando carteles, en la primera mitad del Siglo XX. Ellas no sólo pedían mayor integración laboral, sino mejores salarios, igualdad. Esta lucha empezó en el mundo con las jornadas por el derecho al voto y, podríamos decir, culminó en los 70 con los manifiestos feministas y el ‘boom’ de la gimnasia aeróbica, promovida por Jane Fonda.Lo de la gimnasia no tendría mayor importancia, si no se ve en su contexto. Mujeres que salían de laborar e iban al gym, era acción que implicaba ya un nivel de independencia, como lo fueron las academias de baile, inspiradoras de varias películas clásicas.Larga ha sido pues esta lucha femenina por alcanzar un trato igualitario, el mismo que se ve cercenado hoy, mayoritariamente, en naciones africanas y asiáticas de mayoría musulmana. El mundo libra hoy una batalla campal para impedir que Sakineh Ashtiani sea lapidada en Irán, donde, se asegura, cometió adulterio. El apedreamiento le fue conmutado por la horca, aseguran las últimas noticias. Esta petición de clemencia por Sakineh ocurrió cuando ya miles de mujeres habían recibido la pena de lapidación. Ella, en un ‘show’ televisivo orquestado por el gobierno iraní, acaba de admitir responsabilidad en el asesinato de su marido. El mundo, hay que decirlo, es hoy más sensible a los atropellos, a las lesiones a los derechos humanos, a las invasiones y las medidas de fuerza, a las dictaduras y la escalada nuclear.En algunas regiones del orbe todavía se amputa el clítoris a las mujeres para ‘insensibilizarlas’ al deseo o la tentación sexual. Continúa también en la memoria, aquel ‘poster’ de inicios del XX, ‘be strong’, con la figura de una mujer vestida con overol de obrero que muestra orgullosa sus bíceps; mujeres que iban masivamente en busca de trabajo en construcción, un renglón tradicionalmente vedado a ellas.En Egipto, se recuerda el poder omnímodo de Nefertiti, reina del Nilo, y a través de la historia, Cleopatra, la Reina de Saba, Elena de Troya, Juana de Arco, Isabel de Trastámara, son apenas unos pocos ejemplos de lo que ha representado el gobierno femenino.La reina Isabel de Inglaterra es hoy el símbolo de una monarquía estable, apoyo permanente del gobierno inglés, y lema de confianza en sus súbditos. En India, Indira Gandhi fue un sinónimo de su nación, y Golda Meir es recordada como la arquitecta del Estado de Israel.Hoy, tenemos a Angela Merkel como canciller en Alemania, a Laura Chinchilla, mandataria de Costa Rica, Cristina Fernández, viuda de Kirchner, en Argentina y, la más reciente conquista femenina, Dilma Rousseff en Brasil.Ello, sin contar la huella que dejó Michelle Bachelet en Chile, y el ascenso al poder de ‘mamá Ellen’, una mujer de 69 años, cuyo verdadero nombre es Ellen Jonson, elegida democráticamente en Liberia, África; o Gloria Macapagal Arroyo en Filipinas y Tanja Halonen en Finlandia. La mujer compite hoy en igualdad de derechos, en la mayoría de las naciones civilizadas. Asuntos que tienen que ver con religión, raza y situación económica, además de la ausencia de educación, continúan conjurando contra el bello sexo. Pero ellas siempre estarán ahí. Son las madres del universo.

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