“Marihuana lo cura”

Noviembre 13, 2014 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

Es lo que dice hoy por el mundo la comunidad científica, y el motivo por el que ya pasó en primer debate, en el Congreso de Colombia, la posibilidad de que esta planta originaria de la India, pueda ayudar a aliviar las dolencias de los enfermos.El fin de año llega a Colombia, pues, con la discusión acerca de la legalización de Cannabis para usos medicinales, la petición del senador Galán de “renegociar” el Tratado de Extradición con los Estados Unidos, y el anuncio perentorio del Presidente Santos acerca de la necesidad de tener “más seriedad” en los diálogos de La Habana, no sea que la guerrilla, así lo afirmó, “tenga el mismo fin de Alfonso Cano…”.Esta nueva posición de Santos quizá tenga que ver con los pocos recursos de los que dispone hoy el país para el llamado “posconflicto”. Las naciones europeas, al igual que Estados Unidos, sólo han dado a Santos palmaditas en el hombro y poca plata para enfrentar, de verdad, a un país pacificado. El nivel de consumo de un guerrillero desmovilizado supera con creces el de un colombiano normal; plan de vivienda, becas universitarias, seguridad social –también para padres e hijos- el Twingo sin cuota inicial y la ración diaria de chicharrón. Esto sin contar las viviendas VIP en estrato seis, para las que ya prepara el camino el alcalde de Bogotá Gustavo Petro.Los residentes del norte de Bogotá deberán acostumbrarse a estos nuevos vecinos dispuestos a hacer asados a plena calle con mazorca y papa paramuna, amén del fondo musical con rancheras y tiros al aire para celebrar Navidad y Año Nuevo.En medio de tantas noticias calientes, decidí concentrarme en la marihuana -y sus usos medicinales- pues la poca información de la que dispone el ciudadano, lo hace pensar que se trata de una terapia intensiva de fumatas para curar algún mal. Pues no; en estos casos es prohibido automedicarse, pues el Cáñamo de la India en el campo de la salud, no se fuma. Se usa vaporizado, en ungüentos, pastillas, etcétera. Recuerdo ahora que mi abuela usaba para la artritis una mezcla de alcohol antiséptico, en cuya botella dejaba diluir hojas de marihuana. Decía que este compuesto era “bendito”, y lo creo ante las afirmaciones que hace hoy el neurólogo estadounidense Dennis Petro: “La razón por la cual el cannabis tiene un potencial medicinal tan alto es porque en el cerebro tenemos receptores para canabinoides que replican la acción de una proteína llamada anadomina. Estas funciones incluyen neuroprotección (protege las neuronas), opción analgésica (calma el dolor) y relajación muscular”.No viene pues en la presentación callejera de cacho, zurungo o kirimbombo. Está comprimida en pastillas que se dejan diluir en la boca. Para inhalaciones –no apropiadas por ejemplo para Bill Clinton, quien la fumó pero no la inhaló- se emplea un vaporizador similar al que se usa en casos de asma.Instituciones europeas también la aprueban para combatir las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia, el glaucoma, la malnutrición en pacientes neoplásicos y con sida, la espasticidad, los trastornos motrices y la epilepsia. La sociedad científica asegura que disminuye la migraña, ayuda a respirar mejor a pacientes con enfisema, disminuye los tumores malignos, ayuda a pacientes con sida a disminuir el estrés, el dolor y las depresiones, estimula el apetito, cura enfermedades de la piel como “pruritis”, es eficaz contra el insomnio, tiene efectos antibacteriales, y es benigna con la piel, al ser usada en mascarillas. Entre los medicamentos que hoy contienen canabinoides, se cuentan el Nabilone, Dronabinol, Sativex y Epidiolex, este último para el tratamiento de la epilepsia infantil.

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