Mañana habrá mundo

Diciembre 20, 2012 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

Mañana, cuando salga el sol y canten los gallos y escuchemos el pregón de los aguacates, nos daremos cuenta que el mundo no ha terminado y por el contrario nos esperan muchísimos años, ojalá, de cara al mar y al amor.Difundir noticias catastróficas en Internet y endilgar calumnias a una etnia emblemática de Mesoamérica, como los Mayas, debería ser un hecho sancionado como terrorismo. Sin embargo, hoy, cualquier Perico de Palotes usa la red para atemorizar, matonear, confundir.Personajes que por una u otra razón han prestado servicios a la humanidad, son desfigurados en la red con frases que nunca dijeron. Al pobre Alberto, sí, Alberto Einstein lo tienen ahora de comodín en Facebook, como responsable de asuntos que jamás ventiló, y como portador de frases francamente idiotas: “El dinero no compra la felicidad; sólo te hace esclavo de ella…”.Ni hablar del pobre Gandhi. Al Mahatma le endilgan ya máximas como “La envidia es el cáncer de los pobres”, una frase que, todos sabemos, la acuñó uno de nuestros filósofos de cabecera: Martín Emilio ‘Cochise’ Rodríguez.Ahora, los adictos a la red, han hecho una fusión entre Pambelé y la Madre Teresa de Calcuta, heroína de todas las reinas colombianas, a quien endilgan una frase que originalmente corresponde al pensador de San Basilio: “Es mejor ser pobre que rico…”. Cervantes, desde luego, puede demandar porque, evidentemente, se trata de un plagio con retorcida intencional a su frase célebre, pero plagio.El creador de Facebook, Mark Zuckerberg, debería disponer nuevas reglas para los usuarios: no más Einstein, ni frases de Gandhi, ni fotos de gatos, ni fin del mundo; no más la ‘bellezura’ de bebés recién nacidos, ni peticiones de ‘Me gusta’ para asuntos religiosos, ni amenazas de ruina para el que no ponga ‘me gusta’ o distribuya oraciones que atraen fortuna en segundos, ni fotos de billetes incautados al ‘Chapo’ Guzmán para fijar en tu muro como talismán para riqueza súbita.Facebook, como todos los productos de consumo masivo, ha caído en la banalización. Personas que uno creía serias, equilibradas, con sentido estético, reproducen diariamente ahí atardeceres con frases apócrifas del pobre Gandhi, del pobre Einstein y de la tantas veces invocada madre Teresa. Más recientemente, está de moda el Dalai Lama.2013 debe ser también un año para hacer una edición a fondo a tu FB y dejar ahí sólo lo sustancial, pues gente que haga ruido, venda chucherías y manosee frases gastadas, abunda en la calle.Tanto fue el cántaro al agua, hasta que se rompió, con el asunto ‘Maya’ y el fin del mundo. Se trata de una conseja tan extendida que hasta el Papa debió pronunciarse al respecto. Hoy no faltarán los suicidios para no ver llover fuego sobre el planeta, las sectas mesiánicas que invitan a despedirse y los ilusos que acumulan agua, latas de atún y un pito, por si llega la debacle. Me pregunto, ¿en tiempo de oscuridad y destrucción total, es posible llamar a Dios con un pito? El asunto también tiene su lado comercial. En Cali, una discoteca invita a recibir el fin del mundo meneando la cadera y tomando arrechón. Algunas parejas han decidido hacerse “una noche inolvidable”, con champán, velas en el borde de la tina, abundante espuma y boleros, para esperar el día final.A todos, fanáticos y creyentes, ilusos y exaltados, románticos y optimistas, feliz Navidad y no más cuento Maya. A trabajar duro en el 2013, a ser honrados y a construir un mundo mejor.

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