¿La República del Cauca?

¿La República del Cauca?

Octubre 22, 2015 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

La cartelización de la industria vallecaucana hoy en Colombia, hace pensar que a este lado de la república sólo viven bandidos empeñados en robar y esquilmar al resto de los colombianos. El lenguaje que otro día se aplicaba a los narcotraficantes, se endilga hoy a los industriales vallecaucanos, desde el gobierno central y sin ningún pudor: Cartel de los Pañales, Cartel del Azúcar, y en breve, quizá, Cartel del Millo, de la Papaya, del Mango Biche, del Cine, de la Poesía y el Teatro.En un momento en que parece que al Valle nadie lo defiende, ayer en Casa Merced, la historiadora Doris Eder de Zambrano presentó tres libros que ilustran bien la historia y tradición del Valle del Cauca, su liderazgo nacional.A veces pienso que existe una mirada envidiosa de otras regiones de Colombia hacia Cali y el Valle del Cauca. Si la envidia es sana, aguanta. Aquí nació la literatura colombiana, con la primera novela romántica de América, ‘María’, en 1867. Con la ‘Valley Films’, fuimos pioneros del cine.El método de creación colectiva del Maestro Enrique Buenaventura, es cátedra universitaria hoy en el mundo. De esta tierra son Alfonso Bonilla Aragón, Santiago y Harold Eder, Luis Emilio Sardi, Alvaro H. Caicedo, Manuel Carvajal, Rodrigo Lloreda Caicedo, Carlos Mayolo, Jotamario, Luis Ospina, Andrés Caicedo, César Augusto Acevedo, Gustavo Álvarez Gardeazábal, Amparo Sinisterra de Carvajal, Horacio Benavides, Enrique Urbano Tenorio, Peregoyo, Clemente Díaz, Héctor González, Gloria Castro, y tantos otros creadores de arte, de ideas, de industria.Ya ayer la Procuraduría General de la Nación dictaminó que la multa de $320.000 millones a la industria azucarera vallecaucana, “fue mal tasada”, es decir, se trata de un exabrupto impagable que atenta contra la estabilidad laboral de miles de empleados, contra las finanzas de municipios que hacen buen uso de los impuestos que paga esta industria.La noticia afirma también que “hubo algunos vacíos en el debido proceso y en el acceso a pruebas, pues los azucareros, no se pudieron defender. Se advierte una violación al derecho a la defensa de los ingenios sancionados, ya que limita la posibilidad de controvertir los hechos y las pruebas”.El asunto es tan grave que resurgen hoy en el Valle propuestas secesionistas. Como ayer y al igual que otras regiones de Colombia, se habla insistentemente de una “separación del país”, como otro día lo hizo Panamá. Suena descabellado pero hasta de ello se habla. A diferencia de España, balcanizada hoy por vascos, catalanes, valencianos, gallegos, Colombia ha mantenido su unidad. Pero voces secesionistas se han levantado en diferentes épocas, desde Antioquia y el Caribe. “Cada minuto sin autonomía, es un minuto menos de desarrollo para la Costa Caribe”, afirmaba el exalcalde de Barranquilla Vicente Noguera Carbonel. En 1919 se habló por primera vez de ‘La Liga Costeña’ y desde que el general Rojas declaró a San Andrés Puerto Libre en 1953, los isleños han animado, en distintas épocas, movimientos separatistas. Ni hablar de los paisas que en 1992 impulsaron a través de avisos en la prensa, la ‘República Independiente de Antioquia’.Alguna vez Gonzalo Arango, en compañía de otros nadaístas, envió un marconigrama al gobierno, desde Juanchaco, proclamando la independencia de este paraje en el Pacífico. El gobierno tomó en serio el asunto y envió una fragata. El poeta ya había mandado a confeccionar una bandera a la modista del pueblo. Tenía en el centro un bosque de palmeras, entre hojas de Cáñamo de la India.

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