La del corazón ‘partío’

La del corazón ‘partío’

Agosto 14, 2014 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

Este 4 de octubre se cumplirán 70 años del nacimiento de Rocío Dúrcal, la extraordinaria cantante española fallecida hace 8 años.Hubo un tiempo en España en que todas querían cantar y bailar como Lola Flores, la gitana universal nacida en Jerez de la Frontera, la mujer que enfundada en un traje de lunares, hacía que el mundo pareciera diferente, pues con su fuerza expresiva levantaba emociones desconocidas en grandes públicos.Y a ella la seguían no sólo los gitanos de las cuevas de Sacromonte, en las laderas de Granada, sino también las chicas de escuela que miraban asombradas sus revueltas de boleros, sus manos crispadas en el aire, como presagiando sombras. Lola de España, como también se le conoció, o ‘La terremoto’, era la misma que cantaba “!me gustan La Bodega y los toros/ que viva el vino Tío Pepe!”, para celebrar su origen jerezano y la divisa vinícola de González Byass, emblema en la Puerta del Sol madrileña.Lola también contó las cuitas de la Zarzamora, la gitana que partía corazones, pero un mal día se enamoró y se echó a llorar por los rincones.Ahora que ya no existen gitanos que vayan por el monte solos y que, como en el romance de Lorca, “están los viejos cuchillos tiritando bajo el polvo”, la cultura de Benamejí, los usos y costumbres de la raza Calé, continúan dominando la escena artística de España, en ese subgénero que es la balada romántica.Para María de los Ángeles de las Heras Ortiz, más conocida como ‘Marieta’, hija de familia obrera, no había en su niñez nada comparable en el mundo como imitar a Lola, cantar y bailar como ella en los recreos de su colegio del Sagrado Corazón, de Chamartín, en Madrid. Ella, quien más adelante sería célebre con el nombre de Rocío Dúrcal, despertó a temprana edad la admiración de condiscípulas y de la congregación de monjas.Fue su abuelo quien decidió presentarla en un programa de aficionados de la televisión Española, llamado ‘Primer aplauso’. Tenía quince años y recibió el primer premio. Su abuelo gustaba de escucharla en las reuniones familiares y de vecindario. Desde que era muy niña la hacía parar sobre una mesa, donde la pequeña declamaba, cantaba y hacía unos pocos pasos de baile. Su padre, conductor de camiones, no pasaba mucho tiempo en casa.Afirma la leyenda que muy cerca del estudio de TV donde debutó, un afamado representante de artistas terminaba de afeitarse en su departamento, cuando escuchó los ecos de aquella voz que le pareció “angelical”; salió precipitadamente a los estudios. Luis Sanz era entonces representante de Carmen Sevilla y de la misma Lola Flores; consiguió que los padres de ‘Marieta’ le permitieron tomar clases de solfeo y de canto con Lola de Aragón, además de perfeccionar su danza flamenca con el famoso ‘Jarrito’; entre los nombres que Sanz buscaba para la novel cantante, quería encontrar tintes gitanos, andaluces; ‘Benamejí’, fue el primero que se le ocurrió, para hacer honor a la estirpe de los Camborios, ya hecha clásica en el Romancero Gitano del poeta Federico García Lorca.Era del madrileño barrio de Cuatro Caminos. En su línea musical, continúan hoy cantantes como Luz Casals y Lolita, la hija de la Gran Lola. No es posible cuantificar hoy cuantas bodas y enamoramientos promovió la Dúrcal entre las clases obreras de España y Latinoamérica. Su voz, como diría Cabrera Infante de la cubana Olga Guillot, estaba irrevocablemente unida a los arreglos de flores artificiales y a las porcelanas chinas.

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