El bombo de Pombo

Septiembre 06, 2012 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

Supe de Diego Pombo no solo como un conocedor de Jazz, sino, él mismo, como músico de estos ritmos de la orilla del Mississippi. En las sillas que tenía la Taberna Latina al aire libre, podía discutir por horas acerca del ‘Bebop’, con Beto Borja. En la redacción de Occidente, conocí los primeros bocetos de lo que sería más tarde su ópera prima pictórica, ‘El Combo de Pombo’, en el que figuraban los personajes populares de Cali, junto al Sagrado Corazón de Jesús.Pombo pudo crear su propia poética pictórica, algo tan difícil en las artes plásticas colombianas; recrea el mundo ‘pop’ de esta, su ciudad, y lo hace con alegría, con humor, como ese monumento a la exquisita locura que un puente no deja ver en cercanías de Santa Librada.Alguna vez me hizo un regalo precioso; una serigrafía con la efigie de Celia Cruz, emplumada. Desde esos primeros bocetos en los que prefiguraba también animales fantásticos, como salidos de la zoología imaginaria de Borges, supe que Pombo tenía un “swing” que lo llevaría donde quisiera.Excelso pintor, músico de agudas búsquedas, buen amigo y gestor cultural a través de su sala de Teatro Salamandra del Barco Ebrio, reúne esas virtudes múltiples del arte que eran requisito para todos los aprendices de brujo en tiempos de Da Vinci.Tuvo el sueño de tener en Cali lo mejor del jazz mundial, y lo logró. Gracias a su tesón y al apoyo permanente de Beatriz Monsalve, su querida esposa, Pombo le regala estos ocho días de la mejor música a Cali.El reventón de este sábado en el Teatro Municipal será con Omara, la de los hondos puertos del bolero y el ‘feeling’, acompañada por el pianista Rolando Luna; heredera de María Teresa Vera, Merceditas Valdés, Olga Guillot, y Celeste Mendoza, su interpretación de ‘Veinte años’, le valió un Grammy. Ajazzgo cerrará el domingo 15 de septiembre, con el Cigala, la voz mayor del flamenco español, continuador de esa mitología profunda del cante que legó el Camarón de la Isla. Su versión del tango ‘Niebla del Riachuelo’, nos deja absortos en esos trenos poéticos que hablan de barcos carboneros, con el desgarramiento de los gitanos del Levante, de los que cantan al mar desde Cádiz o el Puerto de Santa María.De Italia viene Francesco Cafiso y su Island Blue, y de Francia Andy Narrell con el Cuarteto Sakesho. Colombia estará representada, entre otros, por el Quinteto Nowhere Jazz.“Será un diálogo de piano y congas”, dice Pombo, al referirse a lo que ocurrirá el martes 11 en el Municipal, con esa conversación ancestral entre Michel Camilo, al piano, y Geovanni Hidalgo, considerado uno de los mejores percusionistas del mundo. Camilo, héroe de la película ‘Calle 54’ del español Fernando Trueba, escribió su famosa ‘Rhapsody for two pianos & Orchestra’, para la Filarmónica de Londres. Hidalgo, el hijo de ‘Mañengue’, creció en la Calle San Sebastián, ahí en la ‘losa’ del Viejo San Juan, y desde niño escuchó los tambores de bomba, los mismos que en el pasado eran hechos por los esclavos, con los toneles de desecho que dejaba la industria del ron. Con Hidalgo hizo ‘Hands of Rhythm’, y es suyo el repiqueteo que se escucha al fondo de ‘Palo pa´rumba’ de Eddie Palmieri. Dos gigantes en escena...Pombo puede decir hoy que sus sueños están cumplidos. Tal vez lo único que no le salió bien fue su insistencia en enseñarme a jugar póquer, allá en su casa de la vía al mar; le dije que no perdiera el tiempo, pues aparte de jugar a edificar mundos con palabras, no entiendo bien la dialéctica de las cartas. Pero me enseñó y en la primera partida, gané. Es posible que Pombo todavía tenga esta candela adentro.

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