¡Despertó Angelino!

Julio 26, 2012 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

Con la propuesta de un diálogo “incluyente, franco y directo” con los indígenas, y con el ánimo de respaldar la convocatoria a una Constituyente, el vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, se instaló nuevamente, en menos de dos días, en la arena política colombiana.De origen humilde y con una acendrada fe católica, Garzón acaba de agradecer las misas y oraciones que por él se han dado en el país, y a las que atribuye su recuperación. Es devoto del Señor de Buga, ciudad donde nació un 29 de octubre de 1946 –cuenta hoy con 65 años- y con sus posiciones controvertidas mantiene en vilo a quienes no creían que podía llevar con suficiencia una responsabilidad hoy cuestionada, máxime cuando el propio presidente Santos se declara partidario de abolir esta dignidad y volver a la figura del Designado, un punto de vista que sorprendió a Garzón, cuando apenas despertaba de una difícil convalecencia.Angelino, curtido en luchas sindicales, realizó una gobernación decorosa en el Valle entre el 2004 y 2007; su olfato político lo ha llevado a ser protagonista de los últimos grandes eventos del país, y en la prensa bogotana se han señalado más sus defectos que sus virtudes.Aquí, entre nosotros, pocos vallecaucanos reconocieron el hecho de que un bugueño alcanzara la tercera mejor votación para ocupar la dirección de la Organización Internacional del Trabajo, un organismo que, como su nombre lo indica, es de carácter mundial. Su nombre para ocupar esta posición, sólo comparable a la Secretaría de la ONU, repicó junto al inglés Guy Ryder, y al francés Gilles de Robien.En algunos sectores del país y por lo que se leía y escuchaba en lo medios, parecía que esta dignidad no fuera un orgullo para nosotros, sino una afrenta. Antropófagos que somos.Garzón no alcanzó ese cometido, pero con seguridad volverá y muy probablemente se le reconocerá esa capacidad que lo distingue para mediar en los grandes conflictos obreros, como lo hizo Andrés Pastrana cuando lo nombró Ministro de Trabajo y Seguridad Social entre 2000 y 2002.Su voto a favor de una Constituyente, tiene que ver con la experiencia que posee en este campo; hizo parte de la Asamblea Nacional Constituyente, después de ser Secretario General de la CUT, durante 9 años.Si la clase política tradicional y sus aliados en los medios, no se dedican a hostigar a Angelino, ahora que está de regreso, pueden reconocer que el gobierno de Santos tienen en él a un alfil para resolver no solamente un dialogo civilizado y productivo con las comunidades indígenas, sino un camino acertado para alcanzar la paz en Colombia, esa espinosa paz que no se puede resolver a tiros. Si la pólvora fuera la solución a la paz de Colombia, nosotros seríamos desde hace más de 30 años la Suiza de Latinoamérica.Ahora que muchos celebran el TLC con Estados Unidos, muchos también han olvidado que Garzón jugó un papel fundamental en ese pacto. Acompañó al ex presidente Álvaro Uribe a Washington, en momentos en que la Nación del norte planteaba las mayores dudas para este acuerdo, por la muerte de sindicalistas en Colombia. Después de padecer un accidente cerebrovascular y de permanecer en la Clínica Reina Sofía de Bogotá, en un estado de coma inducido, Angelino está de regreso y de qué manera. Un vicepresidente que opine, que controvierta, que tenga el valor de hablar de los asuntos que el poder central prefiere ignorar, o no puede manejar, le hace bien a la salud del país. Garzón, un vallecaucano ilustre, con independencia y carácter.

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