Derecho a la inocencia

Derecho a la inocencia

Octubre 17, 2013 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

Diariamente son mancillados en el mundo los Derechos del Niño, particularmente en las naciones más pobres. Un programa universal para defender la inocencia, la edad de oro, como la llamaba José Martí, debe ser adoptado con urgencia.Con la lucha contra el calentamiento global, el mundo debería adoptar también hoy un programa para insistir en la defensa del derecho a la inocencia, el mismo que es diariamente mancillado por los adultos en detrimento de la niñez, el ‘capital’ humano que merece la mayor atención de los gobiernos de la Tierra.Niños que empuñan armas en África, en Colombia, en el Medio Oriente; infantes que trabajan en las minas, chicos que tragan fuego y hacen otros espectáculos de circo en las calles de América del Sur; niños que limpian parabrisas a cambio de sucias monedas, niños prostituidos en los lupanares de Asia.Pareciera que el mundo no tuviera conciencia real del castigo diario al que son sometidos quienes no pidieron venir a unas circunstancias de dolor y olvido. Diariamente, mueren más de 300 niños víctimas de Sida en África negra, mientras las cifras por desnutrición y hambre son alarmantes; se calcula que sólo en este año que culmina, aproximadamente 800 mil menores fallecieron por inasistencia alimentaria o falta de cuidados médicos.Las Naciones Unidas y el fondo del que dispone esta institución para la infancia, la Unicef, se consuela al afirmar que hoy 200 millones más de habitantes de la tierra tienen acceso al agua potable, y las cifras de niños trabajadores muestran alguna reducción. Sin embargo, sólo hasta el 2002, se sabía que 1,2 millones de infantes eran víctimas de tráfico humano, y hoy -la cifra también es de Unicef- se considera que al menos 250 mil niños sirven como soldados en ejércitos irregulares.Religiones y creencias étnicas son también un flagelo de la inocencia; hoy, cerca de 130 millones de mujeres y niñas han sido mutiladas genitalmente en el mundo. Parte de esta cifra está representada por indígenas colombianos que profesan aún esta milenaria práctica.Los defensores de ese despojo contra las mujeres, alegan que “habría que considerar también la circuncisión como una mutilación, la cual es practicada libremente y todos los días a decenas de judíos recién nacidos…”. La comunidad hebrea protesta porque la Unión Europea ha puesto oídos a ese tenor. Como se sabe, la circuncisión aparece en la Biblia como un mandato de Dios al pueblo judío, y en los primeros días era el padre de la criatura quien debía realizarla, personalmente, con un cuchillo de pedernal.Naciones Unidas da un parte de progreso, también, en lo referente a la creación de métodos bilingües para la educación de grupos minoritarios, entre los cuales los más favorecidos son los indígenas. No se puede negar que un programa de Internet en Quechua, ha puesto, nuevamente, sobre la mesa, la necesidad de atender a grupos tradicionalmente olvidados por las culturas oficiales.Hasta hace 4 años, 115 millones de niños deambulaban por el mundo sin escuelas, convirtiéndose en presas fáciles del mercado negro de trabajo. Las condiciones extremas de pobreza hacen que muchos padres sometan a sus hijos a penosas faenas laborales, para acopiar más recursos de subsistencia. En algunas naciones del sur y centro de América, se han detectado mafias de tráfico de bebés y de niños menores de 10 años, amparadas por instituciones ficticias de adopción.La indigencia infantil golpea siempre, pero es más dolorosa cuando está representada por niños indígenas que se arropan junto a sus madres en las aceras de esta tierra que una vez les perteneció.

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