Biblioteca, la otra casa

Diciembre 29, 2011 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

El año que culmina presenta en el Valle del Cauca uno de los balances más altos en la actividad cultural adelantada por la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, en todos los ámbitos.Su directora, Juliana Garcés Saroli, merece este reconocimiento, por hacer de este centro uno de los espacios culturales de mayor importancia en América Latina.Ella, con un gran equipo de colaboradores, entre los que figuran Olga Lucía Navia, el poeta Pepe Zuleta y Ramón Daniel Espinoza, entre otros, hizo posible, entre otros programas, el denominado ‘Saberes’, en septiembre pasado, que incluyó ciclos de astronomía, lecciones para el lenguaje de señas, la exposición Memoria Colectiva, un programa especial dedicado a los sordos, el ‘truequetón’ de libros, en el cual muchos intercambiaron sus textos ya leídos, conferencias sobre historia de la lectura, acerca de Origami, talleres de narración oral y cuentería, y un cine foro con clásicos de Stanbley Kubrick y Eliseo Subiela.Esta, una de las instituciones culturales de mayor relieve en Colombia, nació como ‘Biblioteca piloto Departamental’, por el entusiasmo de Don Jorge Garcés Borrero, creador de empresas, industrial de inolvidable huella en el Valle del Cauca.Tenía él una bien provista biblioteca, para disfrute personal y el de su familia, la misma que su hijo, el médico Diego Garcés Giraldo, donó como semilla para el extraordinario centro de cultura que exhibe hoy Cali en la Manzana del Saber, en la bifurcación de la Calle Quinta con Avenida Roosevelt. Esta donación inicial de tres mil volúmenes, se dio después del fallecimiento de Don Jorge Garcés; su hijo Diego trasladó este patrimonio desde la residencia paterna hasta el sexto piso del Edificio Garcés, donde estudiantes y ciudadanía en general, empezaron a recibir el beneficio iluminante de estos libros.Al hacer pública la otro día biblioteca familiar, decidió contratar los servicios del profesional venezolano Pedro R. Carmona, para clasificar los volúmenes, según género y autor. Carmona venía precedido de merecido prestigio en su país. Encargó de la dirección de la biblioteca, en primera instancia, al bugueño Fernando Caro Molina. Al ser designado Gobernador del Valle, Garcés Giraldo donó la biblioteca al Departamento. Estuvo ubicada en estos primeros días, en la casona que ocupaba la Escuela de Agronomía de la naciente Universidad del Valle en la Avenida Sexta con Calle Trece, diagonal al Club Colombia Beatriz Moriones de Zafra y Mercedes Peña Durán, fueron comisionadas, en categoría de Bibliotecarias Fundadoras.Como gobernador del Valle del Cauca, Garcés Giraldo nombró a quien fuera el segundo director de la biblioteca, el periodista Gerardo Romero Restrepo. Era redactor de El País cuando recibió este encargo, y se posesionó el 1 de octubre de 1954. Cooperaba desde agosto de ese año como asesor del director, y en la redacción de una revista. Recibió en su nuevo cargo una asignación mensual, inicial, de $180. Desempeñó esta dirección hasta 1977, cuando lo sucedió Hugo Velasco Arizabaleta. “De acuerdo con los índices de visitantes registrados por el Centro para la Cultura, la Ciencia y la Educación, Cecce, Rodrigo Lloreda Caicedo, este patrimonio cultural de los vallecaucanos espera atender un promedio de setecientas mil personas al año.Mientras que en la antigua biblioteca Jorge Garcés Borrero el promedio diario era de 250 personas, actualmente ésta estadística se ha incrementado en un 600%, ya que el número de visitantes que recibe el nuevo centro es de aproximadamente 1.500 personas al día”, dice Rafael H. Salazar en el libro ‘101 años del Valle del Cauca”.

VER COMENTARIOS
Columnistas