Adiós al ‘Santi’ Cerón

Mayo 12, 2011 - 12:00 a.m. Por: Medardo Arias Satizabal

“Mi vida está pendiente de un rosa/ porque es hermosa y aunque tenga espinas/ me la voy a llevar a mi casita/ porque es bonita mi rosa momposina...”, cantaba Santiago el ‘Santi’ Cerón, en una de las versiones más bellas que se recuerden de la canción de José Barros, la misma que fuera grande en la voz matancera de Nelson Pinedo.En el LP que dio origen a esa celebración de la música colombiana en Nueva York, Cerón parecía salir del mar, como una foca con gafas oscuras. No sabíamos si el yate que lo precedía era de su propiedad, o pertenecía a esos muelles de portada de revista que abundan en el país del norte, en los que músicos y cantantes se retratan para pasar a la historia. En los 80, cuando ya el boogaloo era cosa del pasado, y el narcotráfico se afianzaba en Nueva York y el Caribe, no se le perdonó a este intérprete, sin embargo, que cambiara un fraseo de la canción, “aunque me digan que es puro banqueño” (de El Banco), por, “aunque me digan que es puro mafioso”. Eran los días de ‘Scarface’, de las masacres en Miami, y ‘colombiano’ se había vuelto sinónimo de ‘mafioso’. Cerón venía sin embargo de las entrañas de Santo Domingo, de esos arroyos de Manhattan que de pronto dejaron de ser Washington Heights, para convertirse en ‘Quisqueya Heights’. Conozco bien esas calles porque al igual que Martí, viví muchos años en la entraña del monstruo. Una tarde, después de una rueda de prensa con Arnold Schwarzenegger, para la cual me contrató la revista Cromos, salí a deambular por Manhattan y caí en Quisqueya, ese pedazo de República Dominicana en Nueva York. Ahí se juega dominó en la calle y se come oreja de puerco con plátano frito. La banda sonora de este barrio va de Cuco Valoy al Santi Cerón, de Ángel Viloria a la Bachata en Rosa de Juan Luis Guerra.Cerón acaba de fallecer de un ataque cardíaco, después de recibir un trasplante de corazón en Nueva York. Un destino parecido al de Tito Puente. Había nacido en Santo Domingo, un 25 de julio de 1940. Gran sonero y compositor, fue durante mucho tiempo el sello de la emisora La Voz Dominicana. Con la tumbadora en el hombro, llegó a Nueva York en 1963; pudo grabar con Arsenio Rodríguez y su Conjunto (1964/1966) y fue corista de la orquesta del Pete Conde Rodríguez. Al fondo de ‘Catalina La O’, de ‘El Faisán’, Cerón dejó su impronta, un tono lírico que siempre le agradecieron los salseros clásicos.Con Tony Pabón y La Protesta grabó su LP ‘Salsa y Pimienta’. Entre 1976 y 1980 firmó contrato con Fania; ahí tocó el güiro y las maracas, acompañó en el coro a Héctor Lavoe y Adalberto Santiago. El sello Mary Lou Records, le permitió ser solista; ‘Abriendo Puertas’, ‘Navegando con Sabor’, ‘Canta si va a cantar’, con la dirección musical de Luis Perico Ortiz y con músicos tales como Luis Mangual (Bongó), Eddie Montalvo (Conga), Charlie Rodríguez (Tres), Eric Figueroa (Piano), Eddie ‘Guagua’ Rivera (Bajo), Cachete Maldonado, Loui Ramírez en los arreglos, composiciones de Ramón Rodríguez, Tito Nieves, Isidro Infante, Sonny Bravo y Marty Sheller. ¡Casi nada!El Santi, como tantos músicos de Nueva York y Puerto Rico, también le hizo homenaje a Cali. Con Discos Fuentes, dio a conocer en 1990, su producción ‘Desde Santiago de Cali’. Una de sus últimas creaciones fue el ‘Homenaje al gallero Palmasola’ en 1995. Quedan resonando en la memoria las notas de su ‘Lindo Yambú’, las de ‘El vendedor de agua’. Perteneció a esa generación de grandes, la que no volverá. La de Lavoe, Monguito, el ‘Pete’ Conde, Casanova y La Lupe.

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