Resultados de otros TLC

Mayo 26, 2013 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

La semana pasada mostraba, con las cifras y las entusiasmadas declaraciones de la agencia oficial del gobierno de EE. UU. (USTR), como los resultados del primer año del TLC fueron muy positivos para ese país y desfavorables para Colombia. Para consuelo de tontos hay que reconocer que ese mal es de muchos, y que los mismos resultados ventajosos los ha obtenido EE. UU. con otros países del vecindario con los que ha firmados los TLC.El caso comparable más reciente es el del Perú. Según las cifras del USTR en el 2012 las exportaciones de EE. UU. al Perú se incrementaron 51.3% frente al 2008, antes de la entrada en vigencia del TLC, mientras que las importaciones solo crecieron 10,6%. Como consecuencia el superávit comercial norteamericano pasó de 370 a 2.931 millones de dólares. Es evidente quién es el mayor beneficiado con el TLC.Otro caso interesante es Chile, que fue el segundo país de América Latina que firmó TLC con EE. UU., en el 2003, y siempre se mira como el modelo que se debe imitar. En el 2003 Chile vendía más a los EE. UU. que lo que le compraba, es decir que tenía un superávit comercial de USD 990 millones. Con la entrada del TLC las exportaciones chilenas crecieron 153% entre el 2003 y el 2012, lo cual es un buen resultado.Sin embargo, las importaciones desde EE. UU crecieron cuatro veces más (596%) de manera que la balanza comercial entre los dos países se volvió deficitaria en USD 9.505 millones. Con razón dice con mucho entusiasmo el USTR que los TLC “si están cumpliendo su promesa de dar beneficios tangibles a las empresas y los trabajadores norteamericanos.”No se debe desconocer que detrás de estos resultado globales tan negativos para los países latinoamericanos también hay historias de éxito, de industrias y sectores que han podido aprovechar el mayor acceso al mercado norteamericano. Por ejemplo, las confecciones en el Perú, o las frutas en Chile. Pero en el balance pueden ser más los perdedores que los ganadores.Para tener una visión completa de la realidad, hay que señalar que también hay algunos TLC en los que no les ido tan bien a los EE. UU., como en el caso de Corea. Antes del TLC, que entró en vigencia en el 2012 al mismo tiempo que el de Colombia, las exportaciones coreanas a los EE. UU. eran mayores que sus importaciones, y la balanza comercial mostraba un saldo de USD 15.275 millones a favor de Corea. En el primer año del TLC las exportaciones coreanas subieron 3%, mientras que las ventas de EE. UU. bajaron 4.2% y el superávit de Corea llegó a USD 18.817 millones.Una de las razones de este resultado es, sin duda, que Corea es un país con una alta diversificación industrial y, por lo tanto con una amplia oferta exportable que puede aprovechar rápidamente las ventajas de la apertura comercial, como lo hará con Colombia cuando firmemos el TLC.La moraleja de la historia es que los TLC no son buenos o malos en sí mismos, sino que dependen de las condiciones específicas de cada país. Por eso son muy preocupantes las perspectivas para Colombia, con tan mala infraestructura y tan poca oferta exportable.* * *FE DE ERRATAS: En mi columna anterior mencione que el mes de marzo la producción industrial había caído un espantoso 10%. Estaba equivocado pues la cifra reportada por el DANE es una caída del 11.5%, con casos tan dramáticos como los productores de Carrocerías (-63%), Autopartes (-41%), Calzado (-25%), o Confecciones (-24%).

VER COMENTARIOS
Columnistas