Nuevo lenguaje, nuevo modelo

Septiembre 05, 2010 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

El presidente Santos sigue confirmando en todas sus intervenciones y discursos el revolcón que quiere hacer frente al modelo económico del gobierno anterior. La gallinita Rumbo debe estar muy triste porque le están quebrando dos de los huevitos del ex presidente Uribe: la confianza inversionista y la cohesión social.No es que Santos no crea en esos dos principios, sino que los interpreta de una manera muy distinta, mucho más liberal y progresista a diferencia del enfoque conservador y desarrollista de los ocho años pasados. Ya no se trata de darles regalos y subsidios a los empresarios para que primero crezca la torta y luego repartir las migajas entre los pobres con programas asistencialistas, sino de pedirles a esos empresarios que pongan de sus bolsillos para crear empleo de calidad y reducir la pobreza.Es un lenguaje distinto. Lo que ha dicho Santos en las asambleas gremiales se parece a la frase famosa de Kennedy: no pregunten que les puede dar el gobierno sino que pueden hacer ustedes por el país. Así a los industriales de la Andi les dijo: “Ustedes son los que generan riqueza (…) pero al mismo tiempo hagamos que esa riqueza llegue a todos los colombianos, no sólo a un sector de la población”, porque les insistió que no basta con el crecimiento económico sino que “tiene que ser un crecimiento con equidad, tiene que ser un crecimiento que también le llegue a toda la masa de la población”.Con los banqueros fue aún más directo y, frente a sus peticiones de quitar el límite de la tasa de usura y el cuatro por mil, les respondió que para lograr una verdadera profundización de los servicios bancarios a toda la población había que bajar las tasas de interés y los costos de las cuentas bancarias, “para poner a marchar la economía en un sendero inatajable de progreso con equidad social”.Donde ya empieza a ser real el cambio es en la política agropecuaria donde Santos ha acogido las propuestas del Partido Liberal y del Polo en una Ley de Tierras para restituir dos millones de hectáreas a víctimas de la violencia, y promover una agricultura con campesinos y pequeños propietarios. Por eso anunció también una reforma a Agro Ingreso Seguro, para que esta plata se dedique a proveer bienes públicos “más que en el otorgamiento de subsidios para grandes productores”.Detrás del nuevo lenguaje hay un modelo económico distinto que fue presentado con mucha claridad por el Ministro de Hacienda en la convención bancaria. Se trata de lograr el desarrollo con una mezcla de exportaciones y ampliación del mercado interno, y este último requiere del aumento de los ingresos de toda la población para que crezca la demanda interna, es decir, crear un país de clase media donde los ingresos estén mejor repartidos.El objetivo es generar el círculo virtuoso de mayor demanda, mayor producción, más empleo y mayores ingresos que se traduzcan en más demanda. El camino para ello es la creación de empleos productivos con buenos salarios, para lo cual el gobierno ya ha propuesto un régimen tributario pro-trabajo.La Unidad Nacional empieza a caminar por la senda de la social democracia y los uribistas están incómodos. *** AGENDA. Que tal la voltereta del partido de la U. Ahora se declaran respetuosos de la Constitución y Juan Lozano se escandaliza porque al viajar a Brasil Santos le dio la palomita presidencial a su antiguo jefe de Cambio Radical, supuestamente en contra del artículo 196 de la Carta que ordena que cuando el Presidente viaje al exterior “el ministro delegatario pertenecerá al mismo partido o movimiento político del Presidente”. Pero nunca dijeron nada cuando Uribe dejaba como delegatarios a Fernando Londoño, Carlos Holguín, Sabas Pretelt o Valencia Cossio, todos ellos miembros del Partido Conservador.

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