Mitos griegos

Julio 19, 2015 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

En la Grecia clásica primero fueron los mitos y después la tragedia. Los mitos de la tradición oral y los relatados en la Iliada y la Odisea fueron la materia prima para las grandes obras de Esquilo, Sofocles y Eurípides. En la Grecia actual primero fue la tragedia y después se inventaron los mitos para justificarla.La tragedia a que me refiero es el desastre social causado por los programas de austeridad económica impuestos a Grecia desde el 2009 por Alemania y la Troika (el FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea) como condición para el ‘rescate’ financiero que le han brindado: 6 años de recesión con una caída del PIB del 26%; desempleo masivo del 28% y casi del 60% entre los jóvenes; empobrecimiento generalizado de la población y deterioro del nivel de vida por la destrucción del Estado de bienestar -el gasto en salud pública se redujo en 40% y se recortaron las pensiones.Para justificar esta catástrofe se han inventado argumentos que, como los mitos, no tienen fundamento fáctico pero a fuerza de repetirse acaban siendo aceptados como verdades incuestionables.El primer mito es que Grecia ya ha recibido mucha plata y no ha solucionado los problemas. Es cierto que después de la crisis financiera del 2008 Grecia ‘recibió’ de la Troika cuantiosos prestamos: 110.000 millones de euros en el 20120 y otros 140.000 millones un año más tarde. También es cierto que la deuda externa de Grecia pasó del 110% al 177% del PIB en estos años.Sin embargo, que paradoja, en este período la deuda externa de Grecia solo aumentó 16.000 millones de euros, y eso por unos bonos que coloco en el 2014. La verdad es que la plata que prestó la troika se fue para pagarle a los bancos comerciales, incluyendo los alemanes, de manera que lo que hubo fue un rescate a la banca y no a Grecia. El indicador de la deuda como porcentaje del PIB si aumentó, pero fue por la caída del PIB, no por el aumento de la deuda.El segundo mito es que las políticas de austeridad económica (reducción del gasto y la inversión pública) son la receta para salir de las crisis financiera. Krugman no lo llama mito sino un cuento de hadas. Grecia hizo la tarea: recortó el gasto público un 20%; redujo los salarios un 24% y despidió a la quinta parte de los empleados públicos con lo que logró un superávit primario (antes de pago de intereses) de 6% del PIB. El remedio resultó peor que la enfermedad y hoy el paciente está más grave y con menor capacidad de pagar sus deudas.El tercer mito es que la causa del problema son las políticas populistas del gobierno izquierdista de Tsipras, que debe ser castigado por su irresponsabilidad. Es cierto que los gobiernos griegos tienen una parte de la responsabilidad de la crisis, pero no el de Tsipras que solo lleva 6 meses en el poder; fue el gobierno conservador de Karamanlis que en la década pasada aumentó de manera desmedida el gasto público y, lo peor de todo, falsificó las cifras diciendo que el déficit fiscal era del 3.5% del PIB, cuando en realidad superaba el 12%. A esa irresponsabilidad se sumó la de los bancos que prestaron sin comprobar la capacidad de pago del deudor.El otro mito es que a los países europeos no se les pueden perdonar sus deudas. Y eso lo sostiene Alemania, el único país que en el Siglo XX no pagó sus deudas de guerra.

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